Iniciarse en el mundo del vino

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Este debate contiene 35 respuestas, tiene 7 mensajes y lo actualizó  bluffant hace 1 mes, 2 semanas. This post has been viewed 444 times

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  • #9057

    Vicente
    Participante

    Hola amigos,

    Perdonadme si mi primera aportación al foro es un poco filosófica, pero yo soy así. Recientemente he leído a una comunicadora del mundo del vino ensalzar a nuestros vecinos portugueses por una idea reciente, que consiste en vender el vino en litronas, supongo que para que los jóvenes hagan botellón. A mí sinceramente no me parece una gran idea, creo que al mundo del vino hay que quitarle el esnobismo que algunos le han puesto, pero que “desmitificarlo” en exceso puede ser incluso contraproducente. Lo primero para la salud de los jóvenes, que si  lo que les meten en el envase de litro es, como supongo, un brebaje muy bebible pero absolutamente artificial, se van a resentir. Lo segundo, porque si al vino le quitas lo que tiene de cultura, le estás robando algo esencial.

    Soy muy aficionado a la ópera y participo activamente en foros de aficionados, desgraciadamente en inglés. Recuerdo cuando empezaron a ganar fama los tres tenores, muchos pensaban que sería un reverdecer en la afición. Al final, los tres tenores se forraron, pero la afición se quedo como estaba. Si a alguien le vendes la ópera como una serie de fragmentos agradables de escuchar y después le sientas tres horas a escuchar “La Nozze di Figaro”, le puede dar algo al “probe”.

    Mi experiencia con las catas de iniciación para alumnos de la universidad, haciendo aproximaciones divertidas pero serias han sido muy positivas. No he inventado nada, hago lo que aprendí de algunos colegas del norte de Europa, donde el consumo del vino, casualmente, crece (sin botellones). Algunos de estos grupos, hoy ya hombres de más o menos provecho, todavía tienen el detalle de invitarme a algunas de sus quedadas “enogastronómicas”.

    En fin, que si no lo digo reviento.

    Saludos

    Vicente

  • #9069

    Aurelio G-M
    Participante

    Hola Vicente,

    Disculpa que no te hayamos contestado antes, tu hilo me había pasado desapercibido.

    Llevo años y años escuchando eso de “popularizar” el vino, y observo año tras año que no se consigue. Lo que cuentas de los portugueses… ya lo hacemos aquí hace años con el “calimocho”, o con el “rebujito” o con “la sangría” mismo.

    Pero beber para disfrutar entendiendo el vino… ufff, yo no sé cómo extenderlo y, lo más curioso, igual no es políticamente correcto lo que voy a decir pero… no sé si quiero que eso suceda (soy un consumidor y un amante de este mundo, pero no me dedico a ello, claro, si no supongo que te contestaría lo contrario). No está tan mal como está, yo encuentro muuuuucha gente, la suficiente, con quien compartir mis vivencias eno-temáticas (valga el palabro), muchos restaurantes que “saben” y “trasladan” (creo que aquí sí que se está progresando mucho, no hay más que echar la vista 15 años atrás, no había apenas sumilleres en nuestros restaurantes).

    ¿Que se puede mejorar? Sí, pero yo como consumidor, sinceramente, no estoy mal. Tengo dónde comprar, dónde beber, con quién beber y con quién compartir. No necesito más.

    Es una visión egoísta, lo sé, pero estoy hablando con sinceridad.

    Bienvenido!!!

     

     

    • #9115

      Vicente
      Participante

      Hola Aurelio,

      Yo no hablaría de popularizar el vino, me suena igual de mal que cuando me dicen que hay que demistificarlo. El vino hay que aceptarlo como es, no se le puede comprender por completo, a no ser que bebas un producto que no merece ese nombre. Ya decía en el primer mensaje lo equivocado que me parece el planteamiento del “vino litrona”, algunos, con suerte, puede que se forren, pero el mundo del vino me temo que lo notará poco o nada.

      El vino no es la actividad que me da de comer, aunque si que es una fuente apreciable de mis ingresos. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con mi interés por compartir la  pasión que siento por este mundo. Al igual que tú, como consumidor estoy bien, aunque me gustaría muchísimo que el mundo del vino en España creciera en prestigio y se entendiera como la parte importante de la cultura que es.

      Para mí, una parte importante del mundo del vino está en compartirlo. Diría que es casi el mismo disfrute cuando descubrí que se recuperaban los blancos tradicionales de mi tierra, que cuando uno de mis “salvajes” prueba un sorbo de un vino especial y se queda callado, pensativo un momento, visiblemente impactado por el efecto del vino que acaba de beber.

      Saludos

      Vicente

    • #9116

      Aurelio G-M
      Participante

      Jajaja, ¿cuando hablas de “tus salvajes” te refieres a tus hijos a tus alumnos?

    • #9117

      Vicente
      Participante

      Jajaja, me refería a mis alumnos, pero la acepción es perfectamente aplicable a mis hijas.

    • #9134

      Aurelio G-M
      Participante

      Y a las mías! Yo tengo dos hijas (22 y 18) y me he visto reflejado en esa apreciación que hacías de “tus salvajes” cuando les observabas complacido valorar y apreciar un vino.

      Jajaja

  • #9070

    Dani C.
    Jefe de claves

    Hola Vicente:

    El otro día leí a una sumiller quejándose de que la gente no sabe coger las copas y Luis Gutiérrez, nuestro hombre de Parker, le recriminó que si hacemos esas cosas la gente se aleja del vino. Discrepo con Luis y me uno a la sumiller.

    Te voy a hacer otro símil. A mí me encanta leer y leo mucho, siempre tengo un libro o dos entre manos y mucha gente dice que lee, pero, ¿qué lee? Yo creo que las campañas estas de que la gente tiene que leer no están bien enfocadas. La gente tiene que leer buenos libros. No me vale que la gente lea el último libro de un youtuber, o una novel barata de… no voy a citar autores que no tengo ganas de lío. O el que dice lee porque lee mucho Facebook…. Hay que leer literatura.

    Y ya vuelvo. Una cosa es ponernos elitistas y otra cosa que la gente no demuestre un poco de respeto y entendimiento por el vino. El vino es algo a lo que llegas ufano y te atrapa, y en el momento que eso pasa deberías prestarle un poco de atención. Eso ayuda al consumo moderador del vino, aumenta la cultura general, te invita a la lectura, a visitar bodegas y, poco a poco, acabas disfrutando del vino en profundidad, sin necesidad de hacer una cata canónica o una cata a ciegas para determinar añada, variedades, zona… No hace falta, pero sí hace falta beber vino con cierto cultura.

    Popularizar un término precioso, hacer al pueblo algo es culturizarlo, pero últimamente veo que esta palabra ha perdido totalmente su sentido. A mí, que no vivo del mundo de vino, me importa un bledo que se venda mucho más vino en España si el vino que van a beber viene bricks de cartón.

    Interesante debate, Vicente

    Un saludo

    Dani

    La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9089

      Vicente
      Participante

      Hola Dani, estoy de acuerdo contigo.

      En las catas para los alumnos de la Universidad que organizo concierta regularidad lo primero que les pongo es unos cuencos con diferentes tipos de patatas fritas de bolsa de supermercado. Tendrías que ver las caras que ponen, pero en cuanto ponen un poco de atención y razonan el por qué unas les gustan más que otras, aportando razones, se dan cuenta que el primer paso para apreciar cualquier producto es ponerle un poco de atención y conocer las “razones” de sus gustos.

      La falta de conocimiento nos deja en manos del “mercado”. Una de las razones por las que los vinos fuertemente maderizados tienen tanto éxito es porque es un sabor fácil de identificar y uno se siente “seguro” en terreno conocido.

      Saludos

      Vicente

    • #9096

      Dani C.
      Jefe de claves

      Muy bueno Vicente. Me parece una excelente idea.

      Y sí, respecto a los vinos de tomar con cuchillo y tenedor, es más que evidente de que son “más fáciles” que los vinos sutiles y elegantes.

      Me encanta, tanto el plateamiento de las papas como tu argumento del mercado.

      Saludos

      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #9074

    Jose
    Participante

    Veo tu filosofía y subo a… neurogestión. ( ¡¡ Toma-toma-toma!! )

    PSA. Pensamiento. Sentimiento. Acción. Los tres elementos de la conducta sobre lo que podemos actuar. Tanto en nosotros como en los demás. La acción es necesaria en asuntos concretos. Amos, rollo “niño deja de pegar a tu hermano que lo vas a abollar y no hay repuestos”. Pensamiento… El pensamiento, lo racional, nos ayuda a explicar. ¿Por qué no beben vino los jóvenes? Y ahí sacamos estadísticas, opiniones, cuñadooooos, big data, machine learning y un señor de gris… Peroooo… ¿qué mueve a las personas? ¿Cuál es el mayor motor de los humanos? ¡¡ Los sentimientos !! Es el mayor elemento de generación de acción y vinculación que hay. En base a este generamos dopamina, serotonina y cosas güenas que acaban en -ina ^__^    Y podemos ponernos chupis con el story telling, pero si este no toca el corazón de las personas, es un blablabla que no vale para absolutamente nada; salvo acabar con los pies fríos y la cabeza caliente.

    … perooooo… habrá que escucharles, saber qué sienten, cómo lo sienten y por qué lo sienten. Corto y al pie. Si vamos a buscar enotursimo, experiencias, exclusividad… same shit, different day. Ir al sentimiento genera las reacciones neuronales químicas que producen el enganche al asunto. En esto y en la petanca 😉

    Saludos,

    Jose

    • #9092

      Vicente
      Participante

      Veo tu neurociencia y subo a… lógica, de la de toda la vida. (Esta no te la esperabas)

      En efecto, no puedes dejar de contar con ellos y respetar sus gustos. La imposición es una de las formas más seguras de espantar, no sólo a los jóvenes, sino a cualquiera.

      Uno de los mayores fallos que le veo a los cursos WSET (en los que he aprendido una barbaridad) es el “axioma” de que un vino puede valorarse de manera objetiva. No conozco algo más subjetivo que algo que lo que se busca es el placer. Esto es válido en la gastronomía en general y en el vino en particular. Hemos hecho pruebas en el grupo de cata, valorando a ciegas los mismos vinos en situaciones diferentes y los resultados no suelen ser son los mismos. ¿A qué viene esto?, te preguntarás. Hay que ser super prudente al tratar de conducir a los “novatos”. Funciona mucho mejor el establecer desde el principio que no hay reglas fijas ni opiniones equivocadas, siempre dentro de un orden. Si alguien me dice que un vino base de champagne es suave y afrutado lo expulso “ad eternum” por inútil.

      En efecto hay que ir al sentimiento. Por eso me gusta catar vinos con arraigo al terreno y a la familia que lo hace, como los que os pedía en las Garnachas de Gredos. Leí hace poco en un libro de Theise, un famoso importador americano, una alegoría entre el vino y el cine/televisión. Decía él que cuando disfrutas un buen vino la situación anímica envolvente que te produce es similar a cuando ves una buena película en una sala de cine, en la que sólo existen la película y tú. Cuando ves la tele, en una habitación iluminada y ruidosa, es imposible conseguir esa misma sensación. Si detrás del vino hay una historia, un paisaje, es mucho más sencillo tocar el sentimiento.

      A pesar de todo a mi no me gusta comer la carne de los bichos con pluma. Ya puedes hacer el pino puente, contarme la historia de una familia que ancestralmente se dedica a criarlos comiendo quinoa cultivada por ellos mismos enterrando cuernos de vaca preparados de acuerdo con una receta ancestral. Todo será inútil. A lo que voy es que lo primero que hay conocer es a la persona concreta y sus gustos. Buenos gin-tonics he tomado con algunos de mis alumnos hablando sobre este tema.

      Saludos

      Vicente

    • #9094

      Jose
      Participante

      Theise… Theise… tengo siempre a mano su manifiesto. Me encanta… ¡para la vida en general!

      … yyyy… el sentimiento no puede ser transferido, si no generado. Quiero decir, el asunto de contar la historia es estupendo, pero se queda en nada (literalmente es así, se queda en nada) si no se genera el sentimiento en la otra persona. Es esa genaración de dopamina y serotonina la que fijará el sentiemiento en la persona y establece el vínculo. Sólo contar la historiaaaaaa… pues como en el insti y nos contaban “Cuando Fernando VII usaba pantalones…” 😉

      … cuando yo ahora, por ejemplo, bebo Socaire o Contratiempo o Komokabras… no bebo sólo vino, si no que existe un vínculo con la tierra que he pisado, con la bodega que he olido, con las personas que he conocido, estrechado sus manos y con las que he reído y eso establece un vínculo muy fuerte con esos vinos que ninguna historia puede transferir o razonar.

      ¿Cómo hacerlo en este caso con otras personas? Indudablemente sólo quienes son extraordinarios oradores pueden hacer una transferencia emocional notable. Yo no soy capaz. No soy tan bueno (negaré haber dicho eso en cualquier tribunal, ¡incluso médico!). En mi caso pasa por mostrar mis sentimientos, no explicarlos, si no mostrarlos, buscando con ello la generación de un nuevo sentimiento en esas personas. No puedo transferirles los míos, luego busco el generar los suyos propios que, de ahí en adelante, supongan su vínculo emocional.

      Saludos,

      Jose

    • #9095

      Vicente
      Participante

      Aquí no estamos completamente de acuerdo. Lo de los pantalones de Fernando VII no es lo mismo cuando te lo dice un profesor plasta ,que cuando te lo transmite alguien al que realmente le gusta el tema tratado. Yo recuerdo de forma especial a un profesor de filosofía al que le gustaba realmente lo que enseñaba y que más que filosofía, lo que te enseñaba es a pensar por ti mismo y a debatir argumentando tus puntos de vista.

      Humildemente creo que en cierto modo algo les he transmitido a mis “alumnos”, la prueba es que siguen disfrutando de este mundo..

      Saludos,

      Vicente

    • #9112

      Jose
      Participante

      … tonces sí estamos de acuerdo. No basta con contar la historia, si no que hay que contarla consiguiendo el pellizco en quien te escucha.

      Saludos,

      Jose

    • #9099

      Dani C.
      Jefe de claves

      En esto las bodegas han sido listas y han sabido venderse como templos donde se genera el vino. Yo he visitado bodegas con amigos que a los que el vino no les mata y han acabado comprando más vino que yo a la salida, han buscado esos vinos en las tiendas locales y les ha picado el gusanillo.

      No hace falta un tren que te lleve entre las viñas ni cortarte un dedo en una vendimia nocturna. Solo hace falta un buen comunicador que transmita su sentimiento, no que te haga sentir el proyecto, no venderte lo buenos que son.

      Saludos

      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9097

      Dani C.
      Jefe de claves

      ¿No comes aves?

       

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9098

      Vicente
      Participante

      Me temo que no. Tan sólo la pechuga de pollo. El resto es superior a mis fuerzas, soy incapaz de dar un bocado.

    • #9100

      Dani C.
      Jefe de claves

      Yo nada, y menos la pechuga de pollo. Me gusta no estar solo en el mundo 🙂

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9128

      Vicente
      Participante

      La verdad es que la pechuga de pollo es insípida, pero al menos no tiene esa textura de la carne de ave que odio.

  • #9079

    Jose Ruiz
    Participante

    Soy de los que piensa que, en general, para disfrutar del vino no hay que entender demasiado, incluso en ocasiones puede llegar a contraproducente. Pero unos mínimos siempre hay que disponer: beberlo en copa, a su temperatura, que tenga un mínimo de calidad…

    La gastronomía es mi afición y el vino mi pasión pero no me dedico profesionalmente a este mundillo por lo que al igual que apunta @aurelio encuentro con más o menos facilidad todo lo que necesito al respecto. No me hace falta mucho más.

    Publico en www.vinowine.es

    • #9090

      Vicente
      Participante

      No puedo estar de acuerdo contigo. No veo como conocer algo te puede hacer dejar de disfrutarlo. No sólo con el vino, sino con cualquier forma de arte o artesanía. El conocimiento te hace progresar y descubrir cosas que de otra forma serías incapaz.

      Y no sólo eso, el conocimiento hace que seas más difícil de manejar por las modas. Como le decía a Dani, está demostrado que es mucho más frecuente que los vinos “maderizados” les guste a las personas poco duchas en la cata. A todos nos hace sentir cómodos sentirnos en terreno conocido y el aroma a roble lo conoce todo el mundo.

      Volviendo al símil de la ópera que ponía al principio, cuando yo empecé a ir a conciertos, gracias a Dios nadie me recomendó Don Giovanni (que hoy es una de mis obras favoritas) o EL Holandés Errante, es mucho más asequible La Flauta Mágica o una selección de arias. El que alguien me ayudara a ir dando mis primeros pasos fue fundamental. Hoy día, que conozco más, aprecio mejor obras más complejas.

      Lo mismo me pasó con el Barolo. La primera botella que llegó a mi casa fue directamente al fregadero. No entendía como alguien podía disfrutar de aquel brebaje oxidado y rasposo. Hoy lloro por ella, no sólo porque sé que hay que darles un poco de botella a estos vinos, sino porque he aprendido a disfrutar de su relativa rusticidad, porque me han ayudado a apreciarla.

      Saludos

      Vicente

      • Esta respuesta fue modificada hace 1 mes, 3 semanas por  Vicente.
    • #9102

      Dani C.
      Jefe de claves

      Supongo que @joseruiz hace alusión a la fase, por la que todos hemos pasado, en la que creemos saber mucho sobre vinos, para luego darte cuenta de que no sabes nada y que es un mundo infinito. Muchos se quedan en esa fase y su apología del vino suele ser contraproducente… Pecadillos de juventud pero que a más de uno espantan por muchas de las tonterías que se han vendido sobre el elitismo del vino.

      Saludos

      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9122

      Jose Ruiz
      Participante

      Estoy de acuerdo que el conocimiento te suele llevar a un mayor disfrute. Pero en ocasiones, sin generalizar, puede llevarte a no disfrutar de manera completa. Te pongo un ejemplo, en abril de 2019 tuve la suerte de asistir a Alma de Vinos Únicos Buena parte de la jornada estuve acompañado de un solvente enólogo que elabora en varias D.O.’s españolas. ¿Te puedes creer que en cada stand al probar los vinos apreciaba más los pequeños defectos de vendimia, fermentación… que el conjunto del vino en sí? En mi opinión su análisis pormenorizado derivado de su amplio conocimiento no le dejó disfrutar de la mayoría de vinazos que tuvimos la ocasión de probar.

      Publico en www.vinowine.es

    • #9130

      Jose
      Participante

      7×1=7
      7×2=14
      7×3=98
      7×4=28
      7×5=35

      Suelo (solía) hacer ese ejercicio en la oficina. Antes de la reunión escribía algo así en la pizarra sin que nadie se diera cuenta. Después, cuando todos llegaban a la reunión todos caían en el error. Yo callaba. No era hasta finalizar la misma en que lo explicaba.

      Tenemos el cerebro entrenado malamente para buscar el fallo, el error. Les explicaba que todos decían que había 1 error. Yo les indicaba que lo que había era 9 cosas bien, pero estamos habituados y educados desde críos en la búsqueda del error, del fallo y no en la celebración de lo positivo.

      No creo que el problema no es que supiera mucho. Es decir, no es el conocimiento el que le hacía centrarse en la búsqueda de defectos. Por un lado estará, supongo, una necesidad profesional y, por otro, ese hábito de instalarnos en lo negativo y no en celebrar lo positivo.

      Saludos,

      Jose

    • #9131

      Vicente
      Participante

      Tienes toda la razón. Tenemos en el cerebro instalada la búsqueda del error. También hay gente que no es capaz de desconectar del trabajo ye eso puede hacer que si es un profesional del vino, no sea capaz de dejar de evaluar.

      Tengo compañeros que le tienen muchísimo miedo a que les llegue la jubilación, no han hecho en la vida otra cosa que trabajar. También ese puede ser el problema de este enólogo, o puede que tenga un ego enorme y no pierda ocasión de demostrar su sabiduría.

      Yo, que tengo una incipiente función profesional en el mundo del vino, no tengo el más mínimo problema en separar las funciones, incluso disfrutar el vino de la casa en algún bar de menús, si viene acompañado de una animada conversación con los amigos. A partir de la tercera copa, es hasta bebible…

      Saludos

    • #9160

      Dani C.
      Jefe de claves

      Pasa a menudo sí. Es curioso como algunos elaboradores solo ven los defectos. Supongo que es deformación profesional pero llega a ser un problema. También le pasa a más de un (buen) sumiller que conozco.

      Saludos

      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #9085

    Javier de Castro
    Jefe de claves

    Hola Vicente.

    Un tema interesante y, quizá, controvertido.  Comprendo tu punto de vista, pero yo me voy a decantar por que los jóvenes se inicien en el mundo del vino, a riesgo de una cierta vulgarización.

    Entiendo que hay diferentes vinos adecuados para diferentes circunstancias y no seré yo quien desprecie los vinos fáciles (comerciales) o los formatos populares (no me parece nada despreciable el bag in box). Aunque no sean santos de mi devoción.

    Vamos, que por llevar la contraria a @Daniel, mi opinion  es : que lean, lo que sea, y lo demás (la calidad, el aprendizaje y la sutileza) se os dará por añadidura.

    La tendencia del consumo per cápita no es alentadora, la comparativa con nuestros vecinos europeos tampoco (ya sé que esto admite  matizaciones) y el segmento de edad en el que se concentra el consumo de vino creo que es el más veterano, lo que compromete el futuro del sector.

    En mi humilde opinión, un poco de vulgarización no es dañina sino acaso positiva. Hasta cierto punto, claro.

    Saludos,

    Javier

    • #9093

      Vicente
      Participante

      Hola Javier,

      Aunque mi postura es más cercana a la de Dani que a la que tu expones, estoy convencido de que no hay una sola aproximación válida a la situación del consumo del vino en España. Probablemente hay que vulgarizar hasta cierto punto, aunque de esa forma llevaremos al consumo de vino de baja calidad.

      A mí me gusta la cerveza y hasta no hace mucho lo único que bebía era Cruzcampo muy fría, que me sabía especialmente bien después de un paseo por las playas de Chiclana en verano. Hace poco he empezado a descubrir la multitud de buenas cervezas que existen y ha sido por una feria de cerveza artesana que hacen los meses de  septiembre en Colmenar Viejo, donde ahora vivo. ¿Habría llegado a descubrir la cerveza de calidad sólo por las cervezas super frías que bebo cuando hace calor? ¿Será porque a alguien se le ocurrió hacer una feria y hacernos acceder al conocimiento de la diversidad de buena cerveza que existe pero que no conocía?

      Igual, como decía, es una mezcla de todo y no es válida una sola aproximación.

      Saludos

      Vicente

    • #9101

      Dani C.
      Jefe de claves

      @javierdecastro es un experto en cervezas. Tírale de la lengua y verás.

      De vino sabe lo justo 😉

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9124

      Vicente
      Participante

      No puedo estar más de acuerdo. Hay personas que no son capaces de separar dos visiones del vino. Una de ellas “diseccionándolo” para tratar de apreciar su calidad, sus defectos, etc. La segunda es simplemente disfrutar del vino, en una comida, con unos amigos o con unos compañeros. Si no eres capaz de separar estas dos “funciones”, has perdido el placer del vino y se ha convertido en simplemente un trabajo. Hasta ahora, al menos a mí no me ha pasado, gracias a Dios.

      Por otra parte, hay vinos que no deben llamar tu atención completa, que sólo los bebes para disfrutar y acompañar el momento. Hay que saber apreciarlos en su justa medida.

      A mi la búsqueda de vinos perfectos, si que me da mucho miedo. El vino y sus procesos son tan extremadamente complejos, que dudo que alguien consiga la perfección. A mi “me gusta” encontrar imperfecciones en el vino. Me dice que detrás hay una persona preocupada por él, pero no tanto como para hacerle “trampas” a la naturaleza. Un ejemplo:

      Massuria 2012. Vino del Bierzo que está muy rico, pero que después de haber catado en estos meses unos 40 bierzos, me sorprendió por su falta de acidez. Hablé con José Más, dueño de la bodega y me explicó que el 12 fue una añada muy cálida y que ha pesar de todos sus esfuerzos, el vino salió así y que NUNCA acidifican el vino. No te voy a decir que a partir de ahí me pareció excelente, pero me encantó estar bebiendo un vino auténtico, que habla de su tierra y de su añada. Seguiré bebiendo Massuria, espero conseguir alguna botella de una añada fresca, va a ser la leche.

      Saludos

      Vicente

  • #9119

    bluffant
    Participante

    Por alusiones, aquí mi opinión y mi experiencia, a mi el vino siempre me ha gustado pero seguramente no en el sentido que vosotros tenéis en mente, es decir que me guiaba por los más conocidos, los vendidos en supermercados y ahí era feliz como una perdiz. Me empecé a interesar un poco más, a aprender un poco más y probar muchas más variedades. Pues dicho esto y hablando desde el otro bando si puedo decir que estoy  de acuerdo con @joseruiz , es más y al hijo del “saber demasiado”  hay un cierto temor al ridículo al escuchar esas extensas y detalladas apreciaciones de los entendidos en vino en una cata. Me conformo con descubrir, respetar, apreciar y que se adapte a mi paladar.

    A todo el mundo y yo el primero nos gustaría expresarnos de manera tan precisa y adornada, pero da respeto incluso en ocasiones abrir la boca por no meter la pata, así que me pregunto si hay alguna manera de simplificar las catas, de llegar de una manera más simple a lo principal y básico para poder abrir la puerta de la curiosidad a alguien sin que se sienta abrumado.

    Sinceramente a mi me da igual, me gusta o  no me gusta e intento ver algún que otro matiz en el vino sin análisis exhaustivos, con eso soy feliz, respeto a los que quieren diseccionar el vino hasta su máxima expresión.

    En definitiva esto se trata de gustos y se puede culturizar más o menos, pero ojo no caer en pedanterías innecesarias que hace que muchos se alejen de descubrir más por lo complejo que parece.

     

    • #9120

      Vicente
      Participante

      Hola

      Sin duda alguna, las notas de cata deben ser lo más sencilla posibles. Se trata de intentar transmitir las sensaciones que el vino te produce con lenguaje muy sencillo. Estoy completamente de acuerdo contigo en que hay algunas notas que pueden ahuyentar al no iniciado, por lo rebuscado del lenguaje. En ocasiones parece que es más para el lucimiento del catador, que para ayudar a hacer ver cómo es el vino. Lo de la pedantería es un cáncer en el vino. No puedo estar más de acuerdo contigo.

      Yo te preguntaría, ¿disfrutas ahora más o menos que cuando no explorabas nuevos vinos y variedades? Está claro que si sigues es que te gustará más que antes. Jamás trataría de complicarle a nadie la vida, el que disfrute con Don Simón, que siga. Lo que yo defiendo es que el conocer, a tu ritmo y sin complicaciones, puede ayudarte a aumentar el disfrute.

      Yo quiero expresarme de forma precisa, pero jamás adornada.  He oído a un experto hacer referencia a olor a acacia marchita. No me puede parecer más inútil la referencia, si ninguno a olido tal cosa en su vida.

      Saludos

      Vicente

    • #9161

      Dani C.
      Jefe de claves

      Cuando empezamos el proyecto de Gaudaru esa era una de nuestras máximas, atraer a gente que, siendo grandes entendidos en gastronomía (donde siempre hemos que el vino es un apartado muy importante), no conocían exactamente todos los términos técnicos pero sí sabían disfrutar de ella. Nuestras notas de cata siempre han intentado quitar prejuicios, expresar brevemente lo que nos transmite un vino y, por ejemplo, dejar claro si un vino es seco, es dulce, si la nariz es expresiva o no, si es de mucha extracción… Saber qué vino es más allá de los aromas de enagua de novicia. Tampoco desdeñamos la notas de cata profesionales, simplemente, nos gusta que cada uno se exprese como sabe y, poco a poco, vaya aprendiendo a comunicar mejor su experiencia.

      Del mismo modo queremos que la gente comparta experiencias gastronómicas sin saber lo que es desglasar, pochar o qué diablos es la galanga. Lo que sí nos interesa es que nos sugieras un restaurante, un bar, un producto gastronómico o lo que sea, y que podamos percibir la calidad y las sensaciones que has vivido. Con tus palabras.

      Como te conozco personalmente puedo decirte que tú sabes perfectamente el estilo de vino que te gusta, y eso ya es todo un avance, lo creas o no. Saber la tipología de vinos que son de tu agrado te hace superar ese grado de “iniciado”. Te he recomendado muchas vinos y me dices que acierto siempre, pero creo que es al revés. Tú te expresas correctamente y yo, al conocer mejor que tú el mercado, puedo recomendarte.

      Saludos

      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9163

      bluffant
      Participante

      Seguramente yo me exprese de manera sencilla, pero hay que encontrar un vino que se adapte a esa descripción y de momento eres mi tipo favorito para eso, si me dices “este te gustará” lo pillo y sabes que si no me va lo digo.

       

  • #9132

    bluffant
    Participante

    Efectivamente el vino hay que descubrirlo poco a poco e interesarse no solo por la cata sino por su proceso y por sus variedades.

    Respondiendo a tu pregunta, la respuesta es sí, ahora disfruto más e incluso mis gustos en el vino van cambiando a medida que descubro cosas nuevas, vinos que antes tenía como habituales  ahora me parecen más corrientes (o me gustan menos).

    Un placer Vicente.

     

    • #9133

      Vicente
      Participante

      Estamos completamente de acuerdo. Tu proceso no es nada raro, vas a tu ritmo, guiado por la curiosidad y si tienes alguna guía o un mínimo de atención, vas descubriendo cosas nuevas y evolucionando.

      En mis cursos pongo el ejemplo del café solo. Si le das a un niño de cuatro o cinco años, lo más normal es que te lo escupa en la cara. No está preparado para un sabor tan amargo. Sin embargo, cuando crecemos la proporción de personas a las que les gusta se va incrementando. El gusto evoluciona y en el vino, por supuesto, también. Este descubrimiento/conocimiento hace que disfrutes con cosas nuevas e incluso que el disfrute sea mayor. A no ser , que como dijo Jose, te vuelvas un paranoico buscador de defectos. En ese caso, estás acabado. C’est la vie.

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