Cocina de aprovechamiento o Los tres entierros de Melquiades Estrada.

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Este debate contiene 50 respuestas, tiene 7 mensajes y lo actualizó  Jose hace 1 mes. This post has been viewed 1630 times

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  • #7176

    Jose
    Participante

    Muy estimadas huestes gaudaras:

    Los que me conocéis bien sabéis… bueno, nadie me conoce bien si exceptuamos aquel compañero de celda en el ya frío y lejano ’76… Ehem, dejemos pasar esto.

    Decía yo que los que me conocéis, aunque sea de leídas, sabéis de mi natural querencia por la cocina de aprovechamiento, pues si algo me gusta más que cocinar es cocinar reaprovechando. Eso sí, no me valen cosas como recalentar sin más, o añadir tomate, sofreír y listo. Nop, mi intención siempre es reaprovechar generando algo moderadamente nuevo, nutricio y, desde luego, rico.

    ¿Comenzamos? Comenzamos.

    Hace unos meses compré unos lomos de deliciosa momia pisciforme, esto es, bacalao. Andaba yo entonces con el antojo de hacer remojón granaíno. Cuestión esta, ya que me preguntáis, que me suele acontecer con los últimos coletazos cuaresmales, últimas naranjas que merezcan la mirada y los primeros maceración carbónica del año. Dicho y hecho. La cosa es que uno es de hacer platos limpitos. Tratándose de pescado, en la medida de lo posible, intento que estén sin espinas. Puesto en el asunto, y fruto de esta menesterosa limpieza, resultaron un puñado de espinas y pieles. ¿Tirarlas? ¡Eso nunca! Al congelador que se fueron, que ya se me ocurriría qué hacer con ellas.

    La oportunidad les llegó recientemente. Tenía yo el domingo ánimo de rossejat y como el caldo de verduras iba a ser un algo sosaina decidí que una vez rompiera el hervor aquellos restos congelados me iban a venir muy bien pues bastaría dejar que se infusionaran para tener un caldo sabroso para el rossejat.

    Ahora ya podiamos tirarlas… o no. Toda vez que el caldo fue colado al recipiente donde pergeñaba el fideístico asunto en el colador quedaron esos restos listos para ser desechados. Sin embargo me quedé mirándolos pensativo.

    … el tercer entierro de Melquiades Estrada.

    Las espinas ya no era capaz de darles otro uso, pero ¿y las pieles? Tenían un aspecto intacto y al tocarlas se las notaba bien de colágeno. Sí, las pieles todavía podía darles otro uso más. Debidamente secas supusieron un excelente aperitivo en forma de crujientes cortezas de pez. Bastó con pasarlas por una sartén con una buena cantidad de aceite, cubrirse con el neopreno porque saltan como Chuck Norris, y al poco tienes un excelente aperitivo a base de pieles de pez crujientes.

    Y así ha sido y así se lo hemos contado, estimada tribu gaudara. ¡¡ No desperdiciéis alimentos ¡!  (y tengan mucho cuidado ahí fuera)

    Saludos,

    Jose

  • #7259

    Aurelio G-M
    Participante

    Jajaja, qué grande!.

    ¿Tú has oído el chiste de ese que se quiere casar con una catalana y el padre le pregunta que qué hace cuando se come un fuet?

  • #7265

    Dani C.
    Jefe de claves

    ¡Qué bueno José! Y me ha encantado el referente cinematográfico.

    La cocina del aprovechamiento es la que suele ser más auténtica y autóctona. Las cosas no estaban para tirar comida, no había frigoríficos y los platos debían salir bien hilados durante la semana, o incluso en el mismo día.

    Un saludo

    Dani

    La vida es tan aburrida sin picante.

    • #7346

      Jose
      Participante

      Ni estaban, ni están, muy estimado Daniel. Pocas cosas me resultan de tan mal gusto, mala educación e hirientes hasta la ofensa como el tirar comida en buen estado.

      Saludos,

      Jose

    • #7698

      Jose Ruiz
      Participante

      Dios…

      Publico en www.vinowine.es

  • #7350

    Obiwan Ferran
    Participante

    Y cuántos grandes platos de nuestra gastronomía empezaron como cocina de aprovechamiento, como el arroz al horno con las sobras del puchero o las croquetas con los restos de carne del puchero o del “rostit” según fuera el caso. Ahora en cierta manera son platos que ya tienen entidad propia y que uno los hace si tiene sobras…. y si no las tiene pues se hacen! Yo de vez en cuando hago un buen pucherón de caldo y le arreo bien de gallina, jamón y otras carnes y me marco unas croquetas de rechupete. O por ejemplo, para hacer el arroz al horno hago el “puchero” expresamente también. Son platos que empezaron como cocina de aprovechamiento y como están tan ricos, si no hay “sobras” nos las inventamos para poderlos hacer, no sé si me explico. Saludos!

    Ferran

    • #7351

      Jose
      Participante

      Aprovechamientos que, con el tiempo, se trascienden a sí mismos para ser un escalón más en la gastronomía. Ole.

      Saludos,

      Jose

    • #7354

      Dani C.
      Jefe de claves

      Con lo buenas que están las congelados y trabajazo que cuesta hacerlas en casa… XD

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #7626

    Jose
    Participante

    ¿Está Melquiades? Qué se ponga.

    La vuelta al cole. Entre esto y las vacaciones están las cuentas corrientes pa’verlas. Amos pa’llá…

    Sabéis eso que cueces patatas para hacer ensaladilla rusa (si vais a un bar-osea se llamará “Nuestra ensaladilla”), pues el agua no la tiro, porque las cuezo sin piel, eso también. La guardé para que fuera el caldo base en el puchero que se cierne en el fogón al primer frescor de final de verano.

    ¿Qué más tenemos por ahí? Pues que a la ensalada le pongo las hojas más bonitas y lustrosas, no las feíllas de fuera. Esas no las tiro, desde luego. Las uso para hacer gazpacho de lechuga. Pero es que ya me salía por las orejas, de modo que congelé unas cuentas.

    Mmm… el puchero se va perfilando. Algo de pan tenía también de algún recorte sobrante, que frito iría bien para la picada. ¿Estaría bien un puchero de esos en los que además hay una pelota de huevo y pan rallado? ¿A qué sí? ¡Pues también tenía en el congelador de cuando hice hace unos meses unos extremeños repápalos. Ya véis, ¿cuántas veces os sobra güevo y pan rallao de rebozar algo? Pues formad una pelota, la freís y ya fría la congelais. Ya tenéis pelotos pret-a-porter para vuestros invernales pucheros. ¡No tiréis nadaaaaaaaaaaa!

    Claro, que también me viene bien que en temporada compro habas, guisantes y alcachofas y moran mi congelador para alegrarme la vida de forma sencilla.

    Pues nada señores, señoras, que todo ese cúmulo de sobras, restos, desconciertos y demás que suelen ir a la basura en muchos hogares en el mío se convierten en una feria de retales con un sentido propio y un sabor nuevo: Pipeo malagueño.

    Bon profit (¡y no se tira nada!)

    Jose

    • #7646

      Dani C.
      Jefe de claves

      Joer, te admiro. Yo no es que tire a diestro y siniestro, pero no llego a ser tan organizado ni aprovechar tanto como tú. Algún recorte de verdura, como los rabos de los puerros o los ajos tiernos, alguna media patata, pero nada comparable.

      La familia de mi padre es de Cuenca y hacen algo muy parecido a los repápalos, pero los llaman bocadillos. Igual los meten en un potaje que los hacen en almíbar y son de postre.

      Saludos

      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #7648

      Jose
      Participante

      Estos pelotos creo que son comunes en bastantes lugares, y en cada cual su nombre, claro; y en cada cual su particularidad, con algo de jamón o sin él, con perejil o sin él, con yerbabuena o sin ella.
      Salado convertido en dulce, como dices. Como las migas canas o esas migas tradicionales que un día son saladas y al día siguiente se desayunan con un chorreón de chocolate.

      Saludos,

      Jose

    • #7649

      Dani C.
      Jefe de claves

      Coooooorrecto. Ese es el  concepto.

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #8520

    Jose
    Participante

    Hoooola a todos estimados gaudaros,

    pueeees tal y como están las circunstancias toca darle al magín para no desaprovechar absolutamente nada, comer decentemente y hacer lo posible por salir a la calle sólo para lo imprescindible. Eso pasa por que si te falta un ingrediente no sales a buscarlo, no lo pides para que te lo traigan y demás etcéteras. Si puedes sustituirlo por otro, adelante y si no, pues pasamos sin él.

    Vamos con el aprovechamiento de hoy.

    Me quedan un par de cogolletes de lechuga del paquete que compré la semana pasada. Si los conservais bien os duran toda la semana. ¿Cómo hacerlo? Los sacas del envase y envuelves uno a uno en papel de cocina (los madrileños lo estamos haciendo ahora con papel higiénico que vamos sobraos. Patapúm-chassss 🙂 ) , los metes en un recipiente sin que estén apretujados y este lo tapas con papel de aluminio. Con esto te duran toda la semana. También vale este asunto para yerbitas frescas como perejil, albahaca y demás. Ale, hasta aquí el gaudaro-consejo, seguimos con el aprovechamiento.

    Las hojas exteriores de cada cogollo se han ido yendo en ensaladas nocturnas y algún cogollete se ha ido en una rica y primaveral vignarola (merced a que en el congelador tenía alcachofas, habas, guisantes y en la alacena cebolla y ajo. Para más info, tal que aquí: http://www.panyrosas.net/vignarola/ )

    Pues me quedan un par de cogolletes que ya están algo tristoncillos. Tengo en el congelador un par de lonchas de panceta curada del grosor de papel de fumar. Voy a envolver los cogollos con ellas. En el congelador también tenía un resto de bechamel, que ya sabía yo que en algún momento me vendría bien. ¡Pues es el momento! Le devolveré a la vida con algo más de leche y naparé los cogollos con ella. Como sea que en la nevera siempre tengo queso pues… ¡eh! ¡espera! ¿Os acordáis aquello que os conté de ir rebañanado las cortezas del queso antes de tirarlas. Pues con la tontería resulta que tengo algún recipiente lleno también en el congelador. ¡No me hace falta rallar queso ni ir a comprarlo! Esos restos que habrían podido ir a la basura son lo que hoy gratinará.

    Enga estimados, a cocinar, a ponerle sensatez a todo, mantengamos la calma y seamos felices.

    Abrazos (con mascarilla) para todos,

    Jose

    • #8522

      Aurelio G-M
      Participante

      Juer qué crack. Si mi madre viviera, estaría constantemente leyendo este hilo y te querría como a un hijo

    • #8528

      Dani C.
      Jefe de claves

      Usted es mujer para un pobre, que se decía en mi pueblo.

      Pero sí, ahora, más que nunca hace falta vaciar las neveras hasta los topes aprovechando al máximo.

      Saludos
      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #8530

      Jose
      Participante

      ¡Ondia qué frase tan buena! =8-D

      Saludos,

      Jose

  • #8527

    Jose
    Participante

    … vamos a seguir reaprovechando para que no tengamos que salir de casa.

    Los domingos que me levanto jacarandoso me salto lo de ir a misa y me acerco a la pop-up chúrreri. Amos, al puesto de churros del barrio de toa la vida.

    Hoy hace un día de primavera precioso, pero #YoMeQuedoEnCasa. ¿Qué puedo desayunar que sea así dominical y me haga sentir shiny happy people?  Pues algo de mi infancia: Picatostes.

    Ale, como tengo algo de pan en el congelador lo dejé descongelando anoche plácidamente. Esta mañana lo he cortado en trocillos como de un dedo de largo y grosor, frito y rebozado en azúcar. ¡Deliciosidad infantil en grado sumo!

    Saludos,

    Jose

    • #8529

      Dani C.
      Jefe de claves

      Ves, eso por aquí no verlo. Como mucho se freían en daditos para alguna sopa, pero en dulce ni se conoce.

      No soy muy de picatostes, pero es una buena opción.

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #8533

      Jose
      Participante

      Es un sabor de mi infancia. Me lo hacía mi abuela alguna vez para merendar y alguna que otra vez, y rogando muuuucho, conseguía que me lo hiciera mi madre para desayunar.

      Saludos,

      Jose

    • #8535

      Dani C.
      Jefe de claves

      Pues claro, hombre. Eso mola. Los sabores de la infancia son los mejores.

      Saludos
      Dani

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #8538

    Jose
    Participante

    Enga, sigo, que compartir es amar; y si alguna cosa os sirve ahora mismo como idea bienvenida sea.

    ¿Tenéis por ahí manteca de cochino? ¿O grasa de pato? Hace unas semanas hice cassoulet y, la verdad, me pareció una pena tirar toda esa grasa rica. No tenía muy claro qué haría con ella. Pensaba que quizá un rico lardy cake, o alguna otra pieza de rica bollería. La metí en un tupper en el fondo de la nevera, en la zona más fría y hoy ha salido a torear. He utilizado buena parte de ella en confitar unas patatas de guarnición. Cuando estaban ya confitadas las he sacado y frito, pero no en aceite limpio. He utilizado el aceite de girasol que había utilizado esta mañana para freir el pan con el que hice los picatostes (tranquilos, este aceite ya no lo uso más. Con dos veces suficiente). Patatas fritas, crujientes por fuera y como un flan por dentro, y con el toque de sabor intenso de la grasa de confitar.

    ¿De qué eran guarnición? Pues de un pollo guisado, peeeeero ¿no tenéis caldo? No preocuparos. Lo que utilicé para guisarlo fue el contenido de una lata de pepsi. Sí, yo no bebo de estas cosas. Me la dieron en el super por una promoción de no sé qué hace meses. Recuerdo ahora el día en que me preguntó el médico si tomaba bebidas con burbujas y le dije que sí, champagne. Dejó de escribir y me miró por encima de las gafas. Silencio. Remarqué: Lo digo en serio. Casi le da un pasmo al pobre. Continúo. Hacedlo del modo habitual, con las verduras que os gusten. Cebolla, ajo, zanahoria, apio, puerro… Lo que tengáis a mano, lo que os guste. Yo tenía un dedillo de jengibre fresco y se lo añadí rallado. Lo único que en lugar de caldo, pues echad la pepsi. Que cubra el guisote y si falta líquido, pues agua. Cocinar hasta que esté tierno y ale, listo. ¡A la mesa!

    Saludos,

    Jose

  • #8550

    Jose
    Participante

     

     

     

     

     

    Vamos hoy con algo muy tontorrón: El desperdicio de masa madre. ¡Mira que me fastidia tirar ná de alimento! Pues la masa madre no es una excepción.

    Por aza(ha)res de la vida (que además golen bien) tengo bastante pan en casa y no hacía falta hornear esta semana, pero claro, a la masa madre hay que darla de comer de cuando en vez para mantenerla viva y mejor hacerlo con periodicidad que luego tenerla que revivir de emergencia. Con una cucharadita vale, ya sabéis, pero ¿qué hago con lo demás? ¿Tirarlo? ¡Aaaaaaah no, no-se-tira-nada! He cogido la masa madre restante y la he alimentado con otro par de cucharadas y media de harina común y agua hasta hacer una papilla líquida y ale, a dejarla que vaya fermentando a su rollo. No nos va a salir algo “chupi” para IG, peeeero… 3-4 horas después tenemos una masita liquiducha y que ya está fermentando bien y ¿qué hacemos con ella? Pues la echamos en una sartén caliente como la barandilla del infierno. Hará pompitas y se comportará entre un crumpet y una tortita. Ale, ya tenemos una suerte de panecillo plano para acompañar el queso en la cena o para hacernos un rico fattoush (amos, una ensalada), o para utilizar instrumentalmente en un plato de gachas, o para… ¡Y sin haber desperdiciado nada de nada!

    Saludos,

    Jose

  • #8551

    Jose
    Participante

    Enga, amos con el reaprovechamiento del día…

    Pues quiera o no la fruta fresca ya se me ha acabado, pero voy a intentar alargar todo lo que pueda el confinamiento. Sip, me temo que es más que probable que tenga que salir antes a tirar la basura que a comprar víveres. (Nota de la redaccion: Este hecho ha ocurrido hace unos minutos).

    Mmm… que no tenga fruta fresca no significa que no tenga fruta. Algo tengo en el congelador, que es como el saco ese del (fokin) gato cósmico Doraemon. Mira qué bien, me queda un puñado de uvas de la pasada cosecha. ¿Qué hacen ahí? Pues que mis padres me dieron un cancarro gigante de uvas, con su nido de avispas incorporado, eso también. Que me pasé una tarde matando animalitos hasta llegar a contar 76 en el obituario. En fin, a lo que iba. Que algunas se fueron en su momento en mermelada de vino tinto (que ahí está bien conservada). Algunas otras en un rico pastel Twin-Peaks ( https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2015/07/09/receta/1436436645_366555.html ) y todavía me quedaba un puñado que pensaba que irían bien como aditamento a alguna carne blanca guisada, peeeeero en estas circunstancias giramos el timón. Con ellas he hecho un far bretón. Suerte de bizcocho-flan-crumble-clafoutis o así, de la región de Bretaña, claro. Cosa rica y sencilla que se prepara en media hora y ale, ya tengo fruta en el desayuno para dos o tres días.

    Ah, por supuesto el azúcar empleado también viene de reaprovechamiento. He usado el azúcar sobrante de rebozar el pasado domingo los picatostes. ¡Aquí no se tira nada!

    Saludos,

    Jose

    • #8552

      Dani C.
      Jefe de claves

      La repera, oiga.

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #8554

      Jose
      Participante

      Me he propuesto que el confinamiento me salga a devolver 08-)

      Saludos,

      Jose

       

  • #8724

    Jose
    Participante

    Enga, amos a seguir con el asunto del reaprovechamiento.

    Precuela: Tenía algo de salmón ahumado. Con algo de pan de centeno iba bien el asunto si le añadía algo entre medias. Mmm… cocer una patata, añadirle horseradish (que tenía en el congelador porque me lo trajo un compañero ruso) yyy… generalmente le añado yogur natural a la mezcla, pero voy muy bajo de reservas, así que uso algo de leche para hacerlo untable, salpimentar y listo.

    Pues de esa precuela me quedó algo más de la mitad de la crema de patata. ¿Qué se me ocurre para alargar este asunto y convertirlo en un plato rico? Pueees añadirle las virutas de queso de las que ya os he hablado en mensajes precedentes, hacer bolitas, pasarlas por harina y dorar en aceite. En otra sartén rehogo verdura, ¿cuáles? Pues las que os gusten y tengais ahora mismo en casa. Cebolla, ajo, del congelador he sacado puerro, zanahoria, pimiento verde, rojo y algo de chirivía. Rehogar, salpimentar, toque de pulpa de pimiento choricero, una cayena y ale, a guisotearlo un poco. Cuando haya reducido el asunto le añado los pelotos de patata que antes había dorado, añado espárrago verde picado, tapo y reservo un par de minutos fuera del fuego para que el espárrago esté algo menos de cocinado y así tiene un toque fresco, verde y crujiente.

    … otro día más de reaprovechamiento. ¡Un día muy re-aprovechado! 😉

    Saludos,

    Jose

  • #8789

    Jose
    Participante

    Continuamos, mis muy estimadas huestes gaudaras.

    Es broma común el que me digan que aprovecho hasta las mondas. No es común que las utilice, aunque alguna sí. Por ejemplo las de naranja para recubrirlas de chocolate o las de manzana, que junto a su corazón uso para hacer pectina que uso cuando hago mermelada con algún fruto que no va muy sobrado.

    Y llegados a este punto de reaprovecharlo todo ¡por fin puedo aprovechar las mondas de patata! Cosa esta que me hace particular ilusión, pues siendo la pobre patata tan humilde y barata el usar sus pellejos me parece toda una cota del aprovechamiento.

    El asunto va de usar las pieles que realmente podamos, esto es, que sean de una patata nueva, con piel finita (de la agria, por ejemplo, no me termino de ver, pero todo es probar). Limpiamos las patatas rebien, que no tengan ningún resto de tierra ni na de na y al pelar la petata echamos las pieles a un bol y cubrimos de agua un par de horas. Transcurrido el tiempo las escurrimos y secamos bien y, sin más, las freimos. Quedan crujientes y finústicas como el papel. Un aperitivo gracioso que nos permite no desaprovechar siquiera la humilde piel de la humildísima patata.

    Saludos,

    Jose

  • #8878

    Jose
    Participante

    Vamos, estimados gaudaros, con aprovechamiento de cuaresma y confinamiento.

    Según se fue la fruta fresca fui tirando de la fruta en conserva. En concreto peras de los últimos días del pasado otoño conservadas en almibar. También estas se han acabado y, la verdad, me parecía una pena deshechar ese almibar. Tocaba revisar el recetario a ver qué había por ahí y ¡anda! pues mira que bien que coincide que tengo ese almibar con estas fechas para hacer unas torrijas de almibar.

    No tiene mucho misterio. Gordas rebanadas de un pan decente (un St. John casero en mi caso) empapadas varias veces con ese almibar hasta que estén blanditas pero consistentes. Cuando estén en el punto de empapuje razonable las escurrimos bien, pasamos por huevo y freimos. Las vamos pasando por papel de cocina para quitar un poco del aceite sobrante y ale, a una fuente. El almibar que nos queda lo reducimos y reducimos y reducimos hasta que nos quede un denso jarabe que vertemos, finalmente, sobre las torrijas que se están templando. Nada, dejamos enfriar el asunto y nos las comemos a dos carrillos y temperatura ambiente.

    ¡No se tira nada!

    Saludos,

    Jose

  • #8912

    Jose
    Participante

    Y lo de hacer pesto con lo que sea os lo sabéis ¿verdad estimados gaudaros? Al fin y al cabo pesto = mortero. Sí, lo sabemos todos, albahaca, piñones, sal, aceite y queso. Peeeeeeeeeeeeeeeeeeero hete aquí que se cocina con lo que se tiene. Ahora y siempre. Pues lo que tengo yo son 4 hojillas y recortes perdidos de un cogollete de lechuga que llevo estiraaaaaaaando una semana larga, le pongo 3 nueces y virutas del Galmesano que administro como si fuera sudor de unicornio albino. Ale, batiendo y ya está listo el confinapesto.

    Saludos,

    Jose

    • #8916

      Dani C.
      Jefe de claves

      XD

      Pues tomo nota, estas cosas siempre vienen bien.

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #8938

    Jose
    Participante

    Vamos con otro capítulo de reaprovechamiento, estimados gaudarines (a este paso vamos a acabar por cogernos cariño, y puede que incluso a tutearnos :-p )

    Hoy la cosa va de ensaladilla rusa de confinamiento y lactonesa. Sip, porque hay que economizar güevos para que estos lleguen con cada pedido. Y hay que intentar hacer el menor número de estos. Toooonces en lugar de mahonesa, pues hacemos lactonesa. ¿Cómo? Pueees al fin y al cabo la mayo va del asunto este de emulsionar proteína y grasa. Pues más o menos lo mismo. La proteína del güevo es sustituida por la de la leche y la grasa… pues como siempre. ¿Cantidades? Doble de aceite que  de leche. Por ejemplo, para la cantidad de ensaladilla que iba a hacer con unos 300 ml me vale. Pues nada, 100 ml de leche en el medidor y 200 de aceite. Candela con la batidora y se tarda el mismo tiempo que una mahonesa normal. Toque de sal, toque de vinagre y listo para incorporar al asunto de la ensaladilla.

    Peroooooo… ¿así de simpleeee? Pueeeees no. Menuda tristeza de reaprovechamiento me habría quedado, ¿no? La cosa va de que el aceite que utilicé fue el contenido en un paquete de anchoas que me había ido comiendo durante esta semana y completado con algo de aceite ahumado que tenía en la nevera. Con ambos aceites se monta una lactonesa con un sabor del copón de Avignon.

    Nota: El aceite ahumado provenía de infusionarlo unas semanas con un buen puñado de arroz ahumado de El Ahumadero de Madarcos.

    ¡Aquí no se tira nada!

    Saludos,

    Jose

  • #9019

    Jose
    Participante

    Estimados gaudaros, ¡monstruos y monstruas!, como decía Casimiro (y ahora que lo pienso también Javier Gurruchaga 🙂 ) ¿Todos bien? Espero que sí.

    Vamos con otra entrega de la cocina de aprovechamiento. En algunas zonas estáis pudiendo salir un poco más, en otras un poco menos; sed prudentes. Seguid (sigamos) siéndolo. Esto pasa por hacer las salidas necesarias, sin adornarnos demasiado; y seguir aprovechando toooooodos los alimentos que tenemos en casa en todo momento.

    Alguna cosilla suelta tenía y había que buscar una forma de unirlas de manera no sólo digna, ¡sino dignísima! ¡Porque subcampeón es más que campeón!

    Restos de maíz cocido de una ensalada y que ya tenía un par de días en la nevera. Se van poniendo feillos. Mmm… un buen cancarro de bechamel porque el día anterior había hecho unas endivias gratinadas. Endivias que fueronse de esa guisa porque ya distaban un tanto y medio de estar frescachales y lozanas para comer en crudo.

    En totá, darle al magín… mmm… ¡Empanadillas de humitas! Al fin y al cabo no hace falta una masa fermentada, basta con una masa boba, que te soluciona la papeleta aunque no tengas nada de tiempo. Pueeees dicho y hecho, calentar la bechamel, añadirle un algo de cebolla que había rehogado un rato antes, algo de queso rallado (el que se tenga, ¡de eso se trata!) y el maíz, remover e ir rellenando la masa con forma de empanadilla grandota. Fácil, barato y reaprovechando bien reaprovechado.

    Saludos,

    Jose

  • #9060

    Jose
    Participante

    Enga gaudaros, seguimos reaprovechando, ¿sí?

    A quien más y a quien menos se le quedan resequillos recortes de pan, de bizcocho, alguna pieza de bollería (sí, industrial) también resecaaaa… y estaréis hartos de verla dar tumbos por la alacena o por donde sea que guardéis estas cosas. Pues esto, ¡¡ no se tira !!  Tenía yo el otro día por ahí un experimento fallido de brioche, que me quedó más seco que los pies de Cristo; es que ni mojado estaba esto ni medio razonable. Pues nada, aaaaaaaaaaamos a por una receta de la musa de las musas: Nigella Lawson.

    Ella lo hace muy fashion, porque ella lo hace todo muy fashion, pero hacedlo con lo que tengáis a mano. Yo, ya os decía, que con una pieza requetetiesa de mal brioche. No tenía bourbon, como ella, ni whisky, ni ron, ni… Amos, que lo único que tengo en casa (y es que ya me había quedado sin ello antes del confinamiento, no penséis mal) es orujo de nuez que me había regalado un compañero de trabajo y que hacen en su familia. Sólo tenía nata de la normalita, de la de 18% MG, no la cream que se gastan en UK, ¡pues no pasa ná! Incluso mis huevos (con perdón) era de tipo 3 y no 0, como debiera.

    La cosa es que no tiréis nadaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

    Seguid cuidandoos & un saludo,

    Jose

    • #9061

      Dani C.
      Jefe de claves

      No conocía a Niguella Lawson. Muy interesante. Mil gracias.

      La vida es tan aburrida sin picante.

    • #9062

      Jose
      Participante

      ¿Noooooooo? Uuuuy, qué curioso. Es requetearchifamosa 🙂

      Saludos,

      Jose

    • #9103

      Dani C.
      Jefe de claves

      Ya veo, he estado indagando. Muy interesante. Ya me he suscrito a sus cosillas y seguido, como toca.

      La vida es tan aburrida sin picante.

  • #9121

    Jose
    Participante

    Día buff de trabajo y no había muchas fuerzas para cocinar. Mmm… mmm… mmm… vaya. Hay ahí en el rinconcillo dos lonchas (literalmente dos) de jamón cocido y queda un poco de queso. Mmm… mmm… ¿sandwich y a correr? Sí… Ouch! No me queda pan. ¿Tortilla? Mmm… hace nada acabé con la tortilla de patatas. ¿Otra vez tortilla Giménez? Mmm… ¿quesadillas? No me gustan las quesadillas. Vaya, no es que no me gusten. Es que me abuuuuuuuuuuurrrreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnn. Las que he probado siempre me han resultado un bostezo alimentario. Más propio del niñocómeteestoquesencillitoydejayadejoderconlapelota, que otra cosa. Mmm… bueno, puede estar gracioso el jugar un rato con una masa sencilla y que no hace falta fermentar. Pues ale, dicho y hecho, 125 gramos de harina con un toque de aceite de oliva, 80 gramos de agua que ponemos a hervir con una pizca de sal, echamos el agua hirviendo sobre la harina escaldándola todatodatoda, arrejuntamos todo bien arrejuntado y dejamos enfriar. Con esto nos da para 4 bolitas, cada una de ellas alisada con rodillo. Rellenar, doblar, pasar por la sartén (sin nada de aceite, sólo calentarla mucho) por cada lado y listo. Oye, así, pimpampum. Alucinado me he quedado con lo dúctil de la masa, pero también con que algo tan sencillo haya resultado en una delicia absoluta de quesadillas. ¿Aprovechamiento? Pueees sí, por un lado aproveché esas dos exiguas lonchillas de jamón cocido para la cena y por otro, que en lugar de usar lo que me quedaba de queso pues usé esas virutas que voy abandonando en el congelador.

    Con dos retales perdidos una cena, y un día, arreglados.

    Saludos,

    Jose

    • #9126

      Vicente
      Participante

      Eso lo tengo yo que probar. Yo soy muy perezoso con las cenas, soy más de pasarme la mañana en la cocina. Pero esto tiene muy buena pinta y parece sencillo, además que esto de las masas me ha picado y no hay vacuna.

      Saludos,

      Vicente

    • #9129

      Jose
      Participante

      Lo tiene todo. Sencilla, rápida, barata (y de reaprovechamiento ^__^ )

      Saludos,

      Jose

  • #9178

    Javier de Castro
    Jefe de claves

    La cosa va de que el aceite que utilicé fue el contenido en un paquete de anchoas que me había ido comiendo durante esta semana y completado con algo de aceite ahumado que tenía en la nevera. Con ambos aceites se monta una lactonesa con un sabor del copón de Avignon. Nota: El aceite ahumado provenía de infusionarlo unas semanas con un buen puñado de arroz ahumado de El Ahumadero de Madarcos. ¡Aquí no se tira nada! Saludos, Jose

    Qué hilo más interesante, lleno de ideas chulas.

    Yo siempre tengo dos tupper pequeños en la nevera: Uno con el aceite de anchoas u otras conservas de pescado y otro con el de las gildas. Este último tiene un punto muy fresco de las piparras y le da mucha alegría a las vinagretas. Los aceites suelen completar mayonesas o también vinagretas.

    Saludos,

    Javier

    • #9186

      Jose
      Participante

      Ma’legro de que resulte útil ^__^

      Y esas piparras ¿son en aceite o son de las encurtidas?

      Saludos,

      Jose

  • #9196

    Jose
    Participante

    Cuuuucha, que tanto soltar aquí y allá lo de la sobrehusa y al final se me olvida contaroslo =8-/  ¡Sapristi! (añado pues)

    El asunto va de reaprovechamiento. En concreto del pescado rebozado, que cuando se queda en la nevera se queda un poco mustio ahí el pobre, sin nadie que le haga carantoñas y las más de las veces se va como aperitivo del cocinero o como recalentón de microondas otras.

    Pues hete aquí en Cádiz y Málaga tienen un plato bien majo para estos menesteres llamado así: Sobrehusa.

    La cosa va de que con un rehogado de cebolla, ajo y pimiento verde, al que le añadimos tomate rallado cuando los primeros pierdan la verguenza, arranca el asunto. Por otro lado vamos con un majao de ajo, orégano y pimentón y ale, al puchero. Al asunto se le añade un algo de caldo de pescado, por el qué dirán, pero si no tenemos pues ponemos agua y que digan. Por último añadimos los boquerones fritos resecos del día anterior, el último calentón y ale, a servir.

    Esto es “en colorao”, que también se puede hacer “en verde”, que seguro le irá muy rebien a la pescadilla rebozada, pero este, todavía, no lo he probado.

    Notemos, por último, que con esto del confinamiento tampoco tenía boquerones a mano, peeeeeeeero sí una conserva de boquerones fritos de La Chanca que vino pintiparada. Ale, reaprovechamiento y laterío en una tacada.

    Saludos,

    Jose

  • #9212

    Jose
    Participante

    … porque vosotros, estimados gaudarines, no tiráis el tronco de la coliflor, ¿verdad? ¿VERDAD? ¡No me entere yo!

    Y nooooooo, la coliflor no huele maaaaaaaaaal. Si no la cocéis a fuego valyrio no huele mal. Cocedla con tranquilidad, pero vamos con el asunto del tronco.

    No lo tiréis, ¡claro que no! Si tiene algún nudo quitádselo y ale, echadlo a hervir en agua con sal. Cuando esté blandito (leñe, tirad ahí de puntilla, ganivete, verduguillo o daga de misericordia) sacadlo. ¿Qué vamos a hacer? Pues hacerlo como si fuera un pulpo a feira. Cortado en rodajas, si tenéis platito de madera tiraos el pisto y servidlo ahí, y por encima lo aliñamos con la habitual ajada. Que os apete ponerle cachelos para terminar de poneros estupendazos, pues a ello, pero no tiréis el tronco de la coliflor que está riquísimo y hecho así tiene su coseja ^__^

    Saludos,

    Jose

  • #9227

    Jose
    Participante

    … porque el asunto, estimados gaudarines, es cocinar con lo que se tiene.

    Vamos con unos reaprovechamientos y miasmas del frigorífico que nos llevan a un plato rico, barato y sencillo. Plato que además no llevará a otro. Y así, enlazando unos con otros, vamos sacando pa’los gastos 😉

    Hace calor. Todavía no es como para arrancarse la piel a tiras, pero ya llegará ese momento. Vamos con algo fresquito: Tomates rellenos con arroz al pesto.

    Pesto… pestooo… pestoooooo…. Mmm… no tengo albahaca, no tengo piñones, no tengo pecorino y no tengo parmesano… ¡PLA-NA-ZO!  Pero amos a ver, que los humanos tenemos algo por ahí instintivo que nos lleva a fijarnos en lo que no tenemos en lugar de lo que sí tenemos y, la verdad, si nos centramos en lo que sí, en lugar de lo que no, somos mucho más felices. ¿Qué es lo que sí tengo? Pues tengooooo… un puñado de rúcola, no mucha, pero también tengo un matojo gordo de perejil para rellenar carencias que me va a venir de perlas. Tengoooo… un puñadín de almendras laminadas, tengoooo mis (afamadas mundialmente) virutas de queso en el congelador… ¡Pues ya lo tengo todo! Algo de sal, aceite y a la batidora. ¡Ya tenemos pesto! ^__^

    Lo demás será fácil: Cocer el arroz, aliñar con el asunto del pesto y con esto rellenar los tomates. Fácil, ¿no? Pues ahora vamos con el asunto de enlazar recetas. Es un hecho que los tomates hemos de vaciarlos para poderlos rellenar. Pues ale, le quitamos la parte superior a los tomates y esto lo echamos a la bolsa de “restos vegetales” que tenemos en el congelador y que usamos para hacer los caldos, ¡porque aquí no se tira nada!. Vaciamos los tomates con nuestra mejor arte y ¿qué hacemos con lo que sacamos? Pues gaudarines, ¡qué estamos en verano! ¡¡ Gazpachoooo ¡!  Y si nos estamos quedando sin tomates, como es mi caso, y seguimos aplicando el asunto de minimizar contactos exteriores, pues quizá nos toca alargar el gazpacho de algún modo. Tengo pocos tomates tras rellenar estos. No tengo tomates, no tengo tomates, no tengo tomateeeeeeees…. Pero ¿qué sí tengo? ¡Nectarinas! Pues ale, gazpacho de nectarinas.

    Y nada estimados gaudarines, que a este paso el mes nos sale a devolver 😉

    Saludos,

    Jose

  • #9231

    Jose
    Participante

    … y vamos con el tercer entierro de Melquiades Estrada, ¡porque esto no se podía quedar así!

    Del mensaje anterior (rollo “Previously on Lost”) todavía tenemos algo a reaprovechar: Quedó un resto de arroz aliñado con pesto. ¿Qué hacer? ¡¡ Arancinis !!  Algo sencillo, barato y que nos permite reaprovechar restos de arroz. Como también tenía un restillo de caponata, ale, plato apañado: Arancinis sobre caponata. Y tan pichi 🙂

    Huelga decir que el huevete que ha quedado del alegre rebozo ha sido, una vez más, el aperitivo del cocinero ^__^

    Saludos,

    Jose

  • #9250

    Jose
    Participante

    Imbuido de espíritu revival me dispuse (y puse) a hacer una receta proustiana: Pollo al limón. Un poco recordar uno de los platos de mi infancia y otro poco de mejorar alguna de las cosillas que tenía en el recuerdo, pero ese es otro tema.

    El asunto es que de este plato me quedaron tres alitas, con sus alones, para otro momento. Que dicho así pues parece que algo se podrá hacer con ellas, pero recalentarlas y comertelas junto a un plato de ensaladaaaaaa… pues un poco simploide y aburrido, ¿no? También podemos picarlas, embadurnarlas de mayonesa y ale a un sandwich nocturno alevoso. Mmm… muy simple todo. Vamos a hacer otra cosa ligera, rica, sencilla, barata y entretenida. ¡Lo estamos dando, lo estamos regalando! Unos ¿saam? ¿naan? ¿nem?… mira tú, ¡qué lío! Para mi son ñaam de pollo al limón con piriñaca.

    Sencillo. El pollo lo desmigochamos a mano. Por otro lado picamos finito pimiento verde, rojo, cebolla y tomate (yo le quito la pulpa, pero tampoco os compliqueis; en esta ocasión tenía tomates cereza y a estos no les quito ná), aliñamos este asunto de piriñaca como una ensalada normal y corriente. Pooor otro lado lavamos unas hojas de lechuga y escurrimos bien. Esto pueden ser hojas de iceberg, que es lo que yo tenía, o de cogollos o de endivias o de… Como siempre, de lo que tengáis a mano. Y ya está hecho en 5 minutos. Sobre cada hoja ponemos un puñadete de migochos de pollo, sobre este una cucharada de piriñaca y listo, envolveis con vuestro mejor arte, abrís la boca como un buzón de correos y tó pa’dentro.

    Nota: También me sobraron un par de patatinas estas se fueron a la ensalada nocturna junto a un puñado de espinacas, aceitunas verdes y bonito al natural. Como veis de lo que iba a ser un triste recalentado me salen dos comidas felices.

    Saludos,

    Jose

  • #9295

    Aurelio G-M
    Participante

    Ey Melqui!

     

    El otro día me acordé de ti. Me invitó a comer mi hermano en su casa del pueblo, e hizo de primero patatas con chorizo, y de segundo bacalao a la vizcaína (principios de agosto… eso sólo se puede hacer en el norte de Burgos). Como sobró de ambas cosas, y vista la relativa similitud de base que tenían ambos platos, le dije… “oye bró, ¿por qué no juntas todo lo que ha sobrado, lo dejas reposando junto, y mañana nos lo comemos a ver cómo está ese mar montaña“?

    Antes de nada, decir que el bacalao lo hizo vizcaína pero bastante desmigao, tipo ajoarriero navarro, y era ventresca de bacalao.

    Resultado del invento: TOP TOP TOP

    No es aprovechamiento puro, que es de lo que va el hilo, pero oyes Patxi, me acordé de ti y aquí lo enjareto. 😉

     

    • #9299

      Jose
      Participante

      Me has recordado un plato de Berasategui en Robin Food. Contaba que fue fruto de un tropezón (coelhistas: es lo que vosotros llamáis serendipias) en el antiguo Bodegón. Iba uno con una perola de cocochas al pil-pil y otro con una de berberechos en salsa verde. Tropezaron y cayo contenido de una en otra y bi-cerveza y al probarlo vieron que aquello estaba rico y se hizo plato.

      Saludos,

      Jose

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