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Tenía yo en el debe los dos nuevos, ya no tan nuevos, garitos de Luca Bernasconi, un italiano al que le tengo mucho aprecio, siempre me han ido gustando los negocios que ha ido emprendiendo a lo largo de los años y, además, sin duda, es uno de los tipos que más pilotan de vinos en Valencia, con su particular gusto por los “vinos frikis” como él dice, y los naturales (fácil que coincidan ambas características en las referencias que maneja).
Hace unas semanas fui a Café Saxo, me encantó (pincha en el enlace y accede a la reseña que colgué), y me faltaba este LeBar de Vins, qué nombre más sugerente.
Café Saxo lo gobierna el propio Luca, un lugar más canalla y tal, y LeBar de Vins, Marta, su pareja, un espacio más friendly. En Ruzafa ambos, tan cerca… y tan lejos uno de otro.
LeBar de Vins tiene terraza a Centelles, con instalaciones interiores modernas y desenfadadas, luminosas, tonos blancos, maderas claras. Buen rollito.
Dispone de barra y mesitas altas. Dado que la barra, mi ecosistema natural, era como muy de trabajo de sala, y también de tránsito para los empleados y clientes, me acomodé, nunca mejor dicho, porque era comodísima, en una mesa alta.
La oferta gastronómica es sencilla, rollo tapeo mediterráneo, con dos o tres principales más serios.
Como iba solo, le pregunté a Marta que si podía pedir medias raciones y me contestó amablemente que sin ningún problema, quedando así la cosa
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• Buñuelo de bacalao
• ½ Ensaladilla rusa
• Escalivada de berenjena ahumada con pimiento asado y cecina
• ½ Cazón adobado con salsa tártara
• ½ Bocaditos de Steak tartar en patatas confitadas
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Todo rico, nada destacable ni para bien ni para mal, con emplatados cuidados y limpios, la sensación con la que te quedas es que has comido bien.
Carta de vinos maravillosa, si quieres clásico, algo clásico encontrarás, y si quieres frikadas, las que quieras. Se aprovechan, y hacen bien, de tener muy cerquita su propia distribuidora, Lebulc.
De inicio me quedé despagao, tengo que reconocerlo, con el tema de vinos por copas, ya que no tienen carta, me contestaron que les dijera qué quería y ellas me ofrecfían. Les decías, te vacercaban un par de botellas a la mesa para que las vieras con calma, te explicaban, y elegías. Tras tres operaciones de las descritas, acabé bebiendo una copita de cada juna de estas tres cositas chulas:
———- Brandini Brut 2022 Alta Langa DOCG /// Gaba do Xil O Barreiro 2024 D.O. Valdeorras /// La Bamboche 2022 Saumur Champigny AOC
Un espumoso italiano, una godello gallega y un cabernet franc francés, tan ricamente oye, todos estupendos, sobre todo el último, un vino natural, fresco y picantillo, muy divertido.
La verdad es que estuve a gustísmo. Muy bien atendido por la propia Marta y por otra camarera italiana, parmesana como Luca para más señas, encantadora, y envuelto en una atmósfera de lo más agradable. Para tratarse de un wine bar, me sorprendió la cantidad de jóvenes que había, la mayoría eran treintañeros. No está todo perdido.
Qué bien me lo paso siempre en los Bernasconi’s garitos oye.