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Restaurante fuera de los circuitos más trillados de Madrid, aunque no lejos del popular barrio de Lavapiés.
Cocina, más o menos de mercado, con los toques asiáticos habituales, que ya son más castizos que las rosquillas tontas o los entresijos.
Todo en general agradable, sin grandes historias. Fuimos cuatro personas a comer y salimos razonablemente contentos:
– Croqueta de jamón y de chipirón. Bien, pero sin más.
– Berenjenas chinocordobesas. Berenjenas chinas (de las largas), con salsa Shanghai (primera noticia) y salmorejo. Agradables.
– Torreznos crujientes con mayonesa de kimchi (léase mi segundo párrafo)
– Atún de almadraba. Bien, ¿A quién no le va a gustar? Pues eso, lomo a la plancha. Bien hecho, pero yo no lo hubiese pedido, al menos a 90 €/kg (y el pedido mínimo eran 500 g). Prefiero otro tipo de peces.
La carta de vinos es muy curiosa, no es extensa, pero tiene cosas suficientes, a precios más que decentes, con bastantes vinos por debajo de los 40€. No veo una línea argumental muy definida en cuanto a la selección, pero eso es cosa mía.
Elegimos Can Axartel, vino mallorquín de gorgollasa y mantonegro y Sumoll Pardas, ambos por debajo de los 30.
Sitio agradable si se está por la zona.
Disponen de menú desgustación y de menú de noche. A 50 y 35 euros respectivamente.
Nosotros pagamos 180, subió la cuenta el atún, pero creo que por unos 40 euros se puede comer aquí bien.
Uuuuuuna preguntilla. En el asunto croquetístico, ¿el jamón y chipirón van juntos en la misma croqueta o son croquetas distintas? Gracias de antebrazo.
Perdón, el ansia por escribirlo rápido y ponerme a otros asuntos. Dos croquetas por persona, una de jamón y otra de chipirón. Todavía no he probado una croqueta de chipirón que me guste, me parece una moda y creo que no queda fina ninguna, pero la pidió uno de mis acompañantes en una cena en la que yo solo elegí los vinos.
Aaaaaaaaclarado pues.
Miremos la parte positiva: Al menos no llevaba encima ninguna loncha de algo. Porque entre lo de ponerle un pegotín de algo debajo para que no se deslicen, y ponerle una peineta con otro algo porque la moda, pues al final hay que desbrozar para enganchar las croquetas que están enmedio 😶
Jeje, por aquí a la croqueta de chipirón le ponen siempre un gracioso pototo de alioli
Jaja, y los peruanos o similar (toques) más que las gallinejas