Güeyu Mar



Ubicación: Playa de Vega, 84
       Playa de Vega - Ribadesella (Asturias)
       España
Código Postal: 33560
Teléfono: 985860863
Horario: Cierra lunes y martes enteros, y noches de miércoles, jueves y domingos.
Menciones: 1 Sol Repsol
Tipo de cocina: Asador
Te puede interesar: Con terraza, Con vistas, y Fácil aparcamiento
Web: https://gueyumar.es/
Precio estimado: 68,00€

Valoración media :  
5 stars   1
4 stars   1
3 stars   0
2 stars   0
1 stars   0
5 estrellas de 2 Valoraciones
Cocina 5 5
Servicio 4 4
Local 5 5
Servicio del vino 5 5
Relacion calidad-precio 5 5
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7 comentarios sobre “Güeyu Mar

  • el 8 julio, 2019 a las 19:03
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    Para mí, el restaurante donde mejor pescado hemos comido, la carta de blancos espectacular, y si no quieres comer pescado, o mas bien si quieres comer otras cosas, en la misma playa tienen otro local donde puedes comer fabada y cachopo, así que tienes para elegir .

    En la playa de Vega, en Ribadesella, Abel Álvarez tiene su restaurante. Lo primero que ves, además de la barra, es la zona en la que hace magia con las brasas, a la vista de todos, sin trampa ni cartón.

    Ahora ha sacado varias conservas de calidad, todas a la brasa, son de las mejores, pero yo, no soy mucho de latas, me gusta mas la materia prima elaborada al momento.

    Nos sacan varios tipos de pan, artesano, chapata, brioche, centeno y maíz, todos muy ricos, los probé todos, para acompañar a tres aceites, distintos y de calidad.

    De aperitivo, sardinas a la brasa, las de lata, ya las había probado, compre hace tiempo, te recomiendan emulsionar el aceite que traen, y así lo hicieron, también nos pusieron mejillones, brasa y escabeche, del mismo formato, ricos, ya os digo, no soy de latas, aunque en estas se nota la diferencia.

    Pedimos unos berberechos a la brasa, por supuesto en conserva, tamaño L, 22€, una lata maja, ricos.

    Salpicón de bogavante con reducción de pimiento rojo, 50€, eso si bogavante, aliño y la reducción, ligera y que le daba rico sabor al bogavante, sin duda el mejor que hemos comido, a esto hemos venido.

    En esta ocasión, queríamos probar el famoso rey, 50€, ración, cogimos dos, brasa, mejunje secreto, aceite y sal de escamas, la verdad estaba cojonudo.

    Como éramos tres pedimos una ración de lenguado a la brasa con mantequilla negra, 28€, me encanto el sabor lácteo, a gran nivel, lo esperado.

    Los pescados, creo que el rey exactamente, venia acompañado de unas verduritas a la brasa, deliciosas.

    Luego un arroz con leche para Uxue, como reza el enunciado “hecho con leche de vaca de aldea y arroz de Valencia D.O” 6’5€.

    Y yo por supuesto, como la vez anterior la tarta de queso Gamoneu, que pone en la carta, que se hace con un queso “que quita el sentiu”, solo para queseros de verdad, me chifla 7’5€.

    Para beber Milan Nestarec, me encanta, 28€, 2’5€ por el pan, que lo vale, 2€ la manzanilla, y me invitaron a un gin de Blackwood.

    255€ para tres, muy buena RPC para el producto del que hablamos, y para la maestría de Abel en las brasas .

    Valoración media 5 5
    Cocina 5 5
    Servicio 4 4
    Local 5 5
    Servicio del vino 5 5
    Relacion calidad-precio 4 4

  • el 23 junio, 2019 a las 08:49
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    Un referente nacional en la cocina del pescado a la brasa. Top, top, top.

    Perdido de la mano de Dios, en un playa cuasi salvaje de tintes surferos, la playa de Vega, que pertenece al concejo de Ribadesella pese a que esté como a 10 km de lo que es el municipio.

    Ocupa un caserón de piedra con terraza cuyo aspecto exterior te lo dice todo, con una gran y simpática y colorida escultura de un pez incrustado en su fachada, como con la cabeza y la cola fuera a la vista y el tronco oculto en su interior, ¡qué guapo! Otro detalle que también revela mucho, es una línea de su carta entre las demás referencias, en la que reza “Carne y arroces………. No tenemos”.

    La citada carta es escueta y de rabioso mercado, te dan lo que esos días les entra de la lonja y las conservas de pescado que ellos mismos elaboran… también a la brasa. Y poco o nada más, depende del día. Esto es un templo del pescado a la brasa, oigan, y sólo del pescado a la brasa, ya sea fresco o en conserva. A esto se le llama especialización. Zapatero, a tus zapatos.

    No hubo apenas debate, esta fue la elección:

    ———-
    – Nuestras conservas de Sardinas a la brasa en aceite
    – Tataki de atún
    – Zamburiñas a la brasa con Guisantes de Nueva de Llanes braseados y Yema de huevo curada en soja
    – Rey a la brasa
    – Tarta de Quesu Gamoneu horneada

    ———-

    Maaaaaaadre mía, qué inmenso placer. Empezaré por el final: ese rey (o virrey, aquí se considera que ambas son denominaciones del mismo pez, no así la palometa roja, ojo), es sin duda alguna el mejor pescado a la brasa que me he comido en mi vida. No digo ná y lo digo tó. Un puro espectáculo de sabor y textura, sabor y textura bailando en tu boca inundándola de placer. El inenarrable sabor del rey (¿pescado o marisco? uahhh), con ese punto exacto, especial y estudiado de brasa, esa firmeza aparente que te permitía morder con ganas para luego deshacerse en la boca…

    Lo he dado todo intentando explicar lo que sentí con ese rey, pero amigo, si me pongo con la conserva de sardinas a la brasa en aceite… Uyuyuy. Volveré a ser superlativo: las mejores sardinas en aceite que me he tomado en mi vida. Y vuelvo a decir: he tomado unas cuantas.

    Brutal el tataki de atún, las zamburiñas ni te cuento (los guisantes de Nueva de Llanes sin embargo me dejaron muy frío, nada que ver con los de Getaria o los del Maresme, no sé si es que los pillé iniciando o finalizando temporada, pero aunque de correcta textura, insípidos), y la tarta de queso Gamoneu, un espectáculo, y mira que era fea.

    Y es que encima, el tema vinos también es de sobresaliente, vaya despliegue de referencias en blancos y espumosos, patrios y foráneos. Tomamos un Tricó 2015 que acompañó de cine el tema.

    Servicio simpático y cercano, menudo par de cracks que había en sala, a nosotros nos tocó Juan, qué tipo más majo, nos recomendó muy bien, nos sirvió exhibiendo oficio… y nos hizo reír con ganas.

    A la salida, peleando todavía con sus brasas (¡vaya parrillero guapo que se gastan aquí, de exposición, impecable además) conocimos al factótum, al protagonista, al chef, al conservero, al empresario, a Abel Álvarez, con quien estuvimos conversando un buen rato. Lo que sabe el tío, qué bien lo cuenta y qué buen tipo. Después de probar sus obras, no esperábamos menos de él. Top, top, top, como su restaurante.

    ¿Qué me dices? ¿Qué Güeyu mar no tiene estrella Michelin? ¡Amos, hombre, no me fastidies!

    Valoración media 4 4
    Cocina 5 5
    Servicio 4 4
    Local 4 4
    Servicio del vino 4 4
    Relacion calidad-precio 5 5

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