Araguaney



Ubicación: Carrer de Rubert i Villó, 12
       Burjassot (Valencia/València)
       España
Código Postal: 46100
Teléfono: 963902578
Horario: Cierra domingos
Menciones:
Tipo de cocina: Asador
Te puede interesar:
Web: http://restaurantearaguaney.com/
Precio estimado: 60,00€

Valoración media :  
5 stars   0
4 stars   1
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4 estrellas de 1 Valoraciones
Cocina 4 4
Servicio 4 4
Local 3 3
Servicio del vino 4 4
Relacion calidad-precio 4 4
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5 comentarios sobre “Araguaney

  • el 6 junio, 2021 a las 07:32
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    Acostumbrados como estábamos a comer buenas carnes dada nuestra procedencia y costumbres, cuando vinimos a vivir a Valencia nos llamó la atención e incluso entristeció que esta gran cuidad, entre sus múltiples virtudes, no tenía la de ser una plaza fuerte en este tema. Todo lo contrario, había tres restaurantes, no más, en los que podías hacerlo: Askua, Norte, y… uno de nombre muy raro en Burjassot, un municipio del noroeste de área metropolitana de Valencia. Este del nombre raro que me costó un tiempo aprender era Araguaney.

    Nunca olvidaré el primer día que fui, varios aspectos quedaron grabados en mi memoria: la austeridad del local, en un bajo de techos altos de una estrecha calle del pueblo; la atención de una señora arisca con mucho y difícil temperamento, que resultó ser su propietaria; la deliciosa ensalada que incluía entre sus múltiples ingredientes hinojo, fue la primera vez que lo probé; y el término “mamet”, una de las tres carnes que te ofrecían, junto a la ternera y el buey.

    Eso fue hace 20 años… y poco ha cambiado. Poco ha cambiado en Araguaney, no así en Valencia, que ha experimentado una evolución brutal convirtiéndose en una plaza pujante en restauración, en la vanguardia de la gastronomía patria, y en la que aunque sigue sin ser su fuerte, hoy puedes encontrar bastantes más sitios donde comer buenas carnes, de procedencias diversas, cocinadas de una u otra forma, maduradas, muy maduradas o sin madurar.

    Araguaney sigue ahí, en su local austero, aunque con las mesas vestidas primorosamente con inmaculados manteles y servilletas de hilo, con Mª José, su propietaria, a la que los años han templado el carácter (aunque ella dice que al revés) y con quien congeniamos en esta última visita manteniendo una agradabilísima y entrañable conversación, con su hinojo en la ensalada, y con su “mamet”, su ternera y su buey (ahora vaca vieja).

    Comimos:

    – Pimientos asados a la parrilla
    – Espárragos trigueros asados
    – Ensalada
    – Chuletón de vaca vieja
    – Tarta de queso / Tarta de chocolate

    Excelentes los espárragos trigueros, tersos y sabrosos; los pimientos, aunque ricos, esperábamos encontrar en ellos algo más de mantecosidad y dulzura; la ensalada… celestial, con ese hinojo cautivador y ese aliño sublime y sutil, como si se hubieran entretenido en embadurnar con un pincel cada hoja de los brotes; y las tartas caseras, correctas sin más.

    La carne la he dejado aparte porque se merece capítulo propio. Una locura, muuuuucho mejor que la que comí en anteriores visitas (hace ya como 7 u 8 años que no venía). De verdad, cómo la disfrutamos. Un chuletón de vaca vieja, asado sobre la llama (huyendo de exceso de ahumados) que produce la leña de encina. La vaca, según nos contó Mª José, procede de Toledo, raza frisona, más de 8 años de edad, sin apenas maduración posterior. Curioso lo de buscar las llamas y huir de las brasas, quieren que estas excelentes carnes “solo sepan a carne”… y lo consiguen. Nos vimos transportados a nuestras infancias, a esos viajes al norte, a ese asador en lo alto de Aizpiroz, a esos veranos en Zarauz… y casi acabamos emocionándonos. Vamos, que experimentamos una magdalena de Proust en toda regla, de libro, bestial. Un magdalenazo.

    Tomamos, cómo no, si no es aquí dónde lo vamos a hacer, un tintazo soberbio, Pícaro del Aguila 2018 Viñas Viejas, Ribera del Duero, una de las muchas y bien seleccionadas referencias que ofertaba la plausible carta de vinos.

    El servicio… pues lo dicho, pasamos buenos raticos con Mª José charlando entre plato y plato sobre lo divino y lo humano. Una señora de los pies a la cabeza, los años le han sentado muy bien en todos los sentidos, sigue teniendo un “parar” que dicen los valencianos un tanto adusto y altivo, pero detrás de eso hay una mujer encantadora.

    Valoración media 4 4
    Cocina 4 4
    Servicio 4 4
    Local 3 3
    Servicio del vino 4 4
    Relacion calidad-precio 4 4

    • el 6 junio, 2021 a las 10:53
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      Es un clásico incombustible… mira que lo tengo cerca de casa, pero como soy tan poco carnicero, pocas veces me acuerdo de él.

      El secreto de Araguaney es Dario, marido y copropietario del local. Era matarife en Argentina y domina la técnica de la maduración y los cortés de allá. Una buena carne y un buen hacer en la carnicería son la clave para dar con un resultado excelso, como es el caso.

      Mi trato con Mª José siempre ha sido bueno, sí, no es de darle la razón al cliente, pero yo tiendo a dejarme llevar y eso facilita las cosas.

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