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Bueno, pues a falta de haber podido visitar ningún restaurante en persona, no queda mas que rescatar visitas del verano de mi vida (por lo menos adulta). Más aún, cuando se trató de la celebración de mi cumpleaños, avistamiento de ballenas jorobadas por la mañana, buena comida local, tardeo de piscina, cocktails y billar (que mono había), y noche de mariscada y más bebercio.
Esto es más una recomendación global, destino vacacional, ya que se trata de un pequeño resort en la vacacional población de Atacames, lo conocimos en nuestro primer viaje (allá por 2008), y alargamos la estancia 3 o 4 días más después de conocer este sitio, y además a un precio irrisorio, en su día creo que fueron 40-50$ la habitación doble (que además se trata de pequeños bungalows adosados), hoy en día rondará los 80-90€ en temporada alta, y estamos hablando de un alojamiento top en Atacames.
Pero bueno, que los que nos interesa es la comida, disponen de una carta bastante variada a base de platos internacionales: pastas, parrilla, pizzas, hamburguesas gourmet y como no, platos costeños, que fue hacia donde tiramos. Entre los que cogimos y más destacaron, cocktail de gambas y palmitos, calamares apanados y un cojonudísimo pescado frito entero, sabrosísimo (aliñado como hacen con prácticamente todas las carnes) y muy fresco. Además rematamos con un solomillo muy digno a un precio de risa. Yéndonos a un total, con diferentes bebidas al llegar, vino, postres y cafés a unos 30-35$ por cabeza.
El restaurante es disfrutón, al descubierto, veraniego, con acceso directo desde la playa, y el servicio tan amable como lento, vamos, lo de siempre en Ecuador. Y además hicieron una excepción y nos permitieron disfrutar durante la tarde de las instalaciones (piscina, parque infantil, billar, etc…)
Qué agradable parece.
Y esa michelada?
La verdad es que estuvimos de lo más a gustito. Mi mujer, que siempre que nos sentábamos a comer se pedía una, aunque cunado se pasaban de picante, me tocaba bebérmela a mí… :p