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Cuando vamos a cenar a Apicius, la elección del vino siempre viene de la mano de Yvonne, la parte alemana de la entente maño-germana propietaria del restaurante, Enrique Medina (cocina) e Yvonne Arcidiacono (sala).
Y siempre le pedimos “algo alemán”, ya sea blanco, tinto o espumoso. Ella siempre tiene tesoros teutones a buen precio, como es el caso de este maravilloso Philipp Bassler Grosses Gewächs Spätburgunder trocken 2020, una pinot noir (spätburgunder) del Palatinado.
Y no nos sorprendió porque estuviera muy rico -todos los vinos que nos saca Yvonne son estupendos- sino por su atipicidad, ya que presentaba una capa media-alta y… 14 gradazos en vena.
En la reseña que colgué hace bien poco del A Torna Dos Pasas Escolma 2019, reflexionaba y exponía, copio y pego, “cómo ha cambiado el cuento: o el cambio climático provoca más sol, más madurez, moderando esas acideces casi corrosivas de antaño, o los bodegueros gallegos ya no trabajan solo para frikis sino que buscan un mercado más amplio, o el grueso de los consumidores hemos evolucionado hacia vinos más frescos y ligeros. O las tres cosas, que es lo que yo creo que va a ser…” Pues me vale también para este vino alemán. Impensable este perfil de vino alemán hace un par de décadas. O menos.
Fresco y vivaracho, sí, pero licoroso, potente, estructurado. Pasa acariciante, dejando clara su complexión esbelta y musculosa, desprendiendo tanto en nariz como en boca notas de frutillas rojas, en especial cerezas, con delicados flashes de acidez.
Sorprendente también su considerable longitud, regalándote un post-gusto de lo más agradable y persistente.
Ay, aquel ya tan lejano 2003. Que fue el verano más caluroso que se recordaba, y que en lo vínico todo quisque decía(mos) que sería buen año para dulces, pero nekeneke los secos. Y estas alturas de partido el 2003 nos está resultando hasta fresco para lo que llevan siendo los años posteriores 🤦
😓🫣
Yo no sé si es tanto el cambio climático o una manera distinta de hacer los vinos. Está claro que el cambio climático afecta, pero yo sigo viendo vinos con graduaciones bajas (igual vendimian antes).
Sobre el vino en cuestión, no conozco ese productor, pero muchos spätburgunder tienden a esas grandilocuencias porque los alemanes tienen el mismo gusto que tú, @aurelio por los vinos potentes. ¿Tenía como gusto a caramelo?
No si ya sé yo por qué me gusta Alemania, y me gustan lo alemanes (no es broma jeje)
Oyes, pues no, caramelo, no percibí, ni parecido (que no digo que no lo hubiera). Cerezas a saco y licorosidad rollo licor de guindas y tal. Matices así del perfil de los tostados de las barricas no me salieron.
Hablo de caramelo, pero no sé cómo referirlo. Hablo de caramelo, pero no el clásico de la barrica, sino uno que he notado en la pinot noir, especialmente en la alemana. Lo he notado en vinos con y sin madera y yo creo que tiene que ver con la elaboración (o en el intento de madurar de más).
Creo que sé lo que dices…
Como más pronto que tarde voy a volver a beber otra botella de spätburgunder, pondré mis cinco limitados sentidos en ello y te cuen.
Por lo que comentas, en la frühburgunder (que seguro que te gusta a ti más) no saldrá, no?
No he probado los suficientes “frühburgunder” para hacerme una opinión. Pero no, los pinot noir alemanes que he probado (que tampoco han sido muchísimos) sí me han gustado en general. Aun no he bebido uno de 14 grados, eso sí.
He consultado a un amigo alemán y me comenta lo siguiente sobre el vino:
– 14 grados se sacan ahora, por desgracia, en cualquier sitio.
– 2020 es una añada cálida y dice que no ha comprado casi nada porque no le gusta.
– No conoce el vino.
– Es una etiqueta rara, porque habla de Grosses Gewachs, pero sin embargo no referencia viñedo alguno. Como sabes GG es la máxima categoría de viñedos en Alemania, pero los que lo pueden poner tienen que estar adscritos y no pone el logo.
– Cuesta 14 euros en Alemania. Se que esto es duro saberlo, pero bueno.
Y esto ya es apreciación mía: hablas de 2019, pero en la contra de la foto pone 2020. ¿CVC?
Gracias Aitor! 🙂
– Lo de la añada, es un error mío, “me rayé, tete” como dicen aquí jajaja, ya está corregido.
– Lo de la etiqueta y la leyenda Grosses Gewachs, se lo preguntaré en la próxima ocasión a Yvonne, la sumiller alemana de Apicius, yo no tengo ni idea
– Lo del precio, sí, jeje, lo sabía (de hecho está puesto en la ficha), espectacular