Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Paso por delante cada 2×3, camino de Panadario, que es donde compro harina y otros menesterosos asuntos comestibles bien ricos: Rooftop, La Jarradilla, La 9 (que con ese nombre a mi ya me gana)… Pero vaya, que cuando voy a por harina no son horas para meterse en un bar a jarrear. Lo tengo siempre en mente, para cuando se terciara; para cuando pudiera hacer que se terciara.
… y en esto que volvía yo de cultivar la mente, ya que el cuerpo no acompaña, y me pillaba más o menos al paso. Cosa de domingo, al salir de misa, ya sabéis. Y allá que hice por que se terciare.
Frisaba el medio día y la terraza estaba llena. Y mira, que me parece rebien. Porque ese madrileñísimo conzeto de terraza de asfalto no va conmigo. Entro y pido permiso para ocupar la barra, y de mil amores me dicen que ale, que pa’dentro. Y allí me acuclillo. ¿Y qué hizo que lo tuviera anotado? Pues oye, porque el asunto murciano es algo ignoto en Madrid y aledaños. Y que si me pones “marineras” en la pizarra de la puerta… pues entro. Antes o después, pero entro, que no soy de piedra.
Me acodo. Cerve sin, porfa, sin vaso, que yo soy muy de barra (causa sorpresa eso de que bebiera “del botijo”). Sin pausa pido una marinera. Oteo el horizonte. Salón amplio, vacío en ese momento (no como la terraza). Unas cinco mesas y otras tantas altas, barra, otra barra al fondo. Todo limpio como la patena. El servicio sacando tapas de las que acompañan la consumición y “tintos de verano” como si estuvieran subvencionados por la patronal del sector de los tintos de verano. Y en esto estaba yo pensando cuando ya me habían preguntado si con la cerve me apetecía queso o unas aceitunas. Aceitunas, que refrescan, pensé y dije. Y allá que vino una rica tapa de gordales deshuesadas con su pizca de cebolla. Y esto pensaba, cuando llegó una cazuelita de patatas revolconas, ligeramente picantes, con sus torreznos; que no pude por menos que preguntar si los había hecho la persona que estaba en la cocina en ese momento, y que como así era que por favor le dieran las gracias y le dijeran que estaban buenísimas. Lo estaban. Mucho.
Y llegó una rica marinera. Con su colín de base, porque cuando yo era crío mi abuela a esto lo llamaba colines, ensaladilla actuando de dieléctrico, y una rica y sonriente anchoa.
Este despliegue de dominical felicidad por 5,5 EUR. ¡ Más ! Creo que tengo que cambiar el horario de ir a por harina.
Te estaba linkeando ahí tó lo que se menea, pero veo que La Jarradilla no está colgada, y yo juraría haberte leído una valoración ¿te suena? Lo digo porque no vaya a ser que esté fallando el buscador…
Por otro lado, ya me disculparás esta indiscreta licencia, ¿por qué te tiene ganada esa cerveza por llamarse La 9?
De La Jarradilla hemos hablado en alguna ocasión, en algún hilo, pero no he puesto nunca valoración alguna. Ale, me lo pongo de deberes 🙂
Y “La 9” era el nombre con el que se conocía a la compañía que entró la primera a liberar París, en la 2a Guerra Mundial, liberándola de la basura fascista y nazi. Estaba integrada en su mayoría por brigadistas republicanos en el exilio.
Menos mal, pensaba que fallaba el buscador. Yo estuve en esa quesería visitándola hace años, cerca de Villacarriedo, muy auténtica y humilde por entonces, que empezaban a despuntar.
Ah oño, lo del 9 no lo pillaba, yo lo relacionaba sencillamente con el número, y me llamaba la atención porque es mi número favorito desde siempre.
Gracias!
Por cierto, tú que tó lo saps… ¿cómo se les llama en Valencia a los colines? ?
La penúltima vez que estuve compré las rosquilletas en ca’Jesús Machí, quizir, en el Horno de San Bartolomé :-p Quillo, que adeplús me leo toítas la semana la Guía Hedonista de Valencia Plaza 8-D
Jajajaja, ya sabía que no te iba a pillar… Yo sin embargo cuando vine aquí hace 20 años, no lo había oído nunca.
Pero me lleva un poco a equívoco lo que dices de que tu abuela les llamaba colines… En Madrí todo el mundo les llama así, antes y ahora, ¿no?
Nop. Colín es un término antiguo. Nadie por debajo de mi provecta edad los llama así. Si los pides así no te entenderá ni pirri. El término actualmente es “picos”. Independientemente de su forma, longitud, formato y cereal utilizado. Es casi tan antiguo, y tan en desuso, como “una pistola” para referirse a la barra de pan.
Oooño, es verdad, “picos”
Vamos a ver… ¿insinuáis que en Valencia les llamamos a los colines rosquilletas? @jose @aurelio
No será verdad…
Por cierto, se me ha olvidado comentarte, es que me parece por la foto y por tu comentario que ese colín…
A veura, per si acás, comentarte que por trabajo, he andado bastante por Murcia, y he comido unas cuantas marineras, y yo diría que creo que en todas las ocasiones, el colín, rosquilleta o pico que la soporta, es en forma de herradura cerrada… y es lo que le da ese puntillo diferencial ya que tienes más base sólida, lo que favorece tanto la sujeción de la rusa, como su degustación, sin cubiertos.
Le acabo de preguntar a un amigo murcianico murcianico murcianico defensor a ultranza de los murcianico, y me lo corrobora, la “rosquilla” (sin diminutivo) o “colín”, de esas dos formas me dice que le llaman ellos, siempre en forma de herradura.
Claro quillo, ¿cómo si no iba a sostener la obra de ingeniería gustativa que es la marinera? Si lo intentas con un colín sin esa forma menudo circo 8-D
Chacho, que me había parecido por la foto y por tu comentario que era un colín “estándar”!
Nooo… Era un colín con forma de churro, o herradura. Ejke el bujero está cubierto por la ensaladilla ^__^
@dani (& @aurelio) Es posible que colines sólo lo use yo a estas alturas =8-D
No, hombre. Colín lo aprendí hace muchos años, pero creo que de una cata de vinos, en la que a los picos les llamaban colines XD
Lo que digo es que no conozco a ningún valenciano que le llame rosquilletas a los picos o colines. Al menos, a mi alrededor, a ese tamaño de… ¿rosca?, se le llama saladito si son los típicos que con sus trocitos de sal o picos, pero una rosquilleta es larga por definición.
Saludos
Dani
¡ Cómo sois lo millenial ! :-p :-p :-p
Rosquilleta es esa, la que tiene forma de churro, a poder ser alargado. Lo demás, pos eso, “picos”. Peeeeeeero, eso es dentro de Valencia… ¿fuera? Pos modelo paella, cada cual a su caer. Colines, picos o lo que caiga. Ayer estuve por Andalucía y puedo asegurar, y aseguro, que aunque había “rosquilletas” no se llamaban así 😉 Y no es que no se llamaran así, es que en cada lugar, pues se usan unos u otros nombres y todos están bien.
Claro, claro. No hablaba categóricamente a nivel estatal, pero es que la pregunta era, exactamente, Por cierto, tú que tó lo saps… ¿cómo se les llama en Valencia a los colines? por eso intervine ?