Bodega: Jean Dumangin
País: Francia
D.O.: Champagne
Variedades: Chardonnay, Pinot meunier, y Pinot noir
Precio medio: 35.00€
Envejecimiento: De 3 a 5 años en botella
Tipo: Espumoso
Añada: 0
Grado: 12.0°
Elaboración:
Procede exclusivamente de parcelas clasificadas como Premier Cru en la Grande Montagne de Reims, específicamente de los pueblos de Chigny-les-Roses, Ludes, Rilly-la-Montagne, Taissy y Cormontreuil. Edad media de los viñedos, 35 años. Vendicia manual. Elaboración tradicional.

Pues fui a un distribuidor, que también vende al detal, buscando otro vino, y me recomendó esta casa de champagne por su excelente RCP, así que me llevé una botellita de las tres referencias que tenía:
– Jean Dumangin Brut Heritage Premier Cru (40% Chardonnay, 30% Pinot Meunier, 30% Pinot Noir), 35 €
– Jean Dumangin Brut Blanc de Blancs Terroir (100% Chardonnay), 36 €
– Jean Dumangin Brut Rosé Heritage Premier Cru (37% Pinot noir, 37% Chardonnay, 26% Pinot Meunier), 37’50 €
Leo que se trata de un pequeño productor cuya bodega se encuentra en Chigny-les-Roses, en las laderas de la montaña de Reims, uno de los 17 municipios (de los 320 amparados por la A.O.C. Champagne) que ostentan la privilegiada catalogación de Grand Cru.
Increíbles las raíces de esta casa, ni más ni menos que la undécima generación desde que la que fundó un enólogo de Ludes, Firmin Dumangin, a finales del siglo XVII.
Me bebí las botellas en el orden que he citado, y como conclusión diré que los tres son brut y que… buscaré el/los extra-brut y brut nature de esta casa, excepto… sigue leyendo 😬
El primero, el Brut Heritage Premier Cru (el “normal”, para entendernos) me encantó su nariz y su primer trago, vaya chollazo pensé emocionado, juer voy a comprar una caja, a 34 €, ya me dirás… Pero lo cierto es que la segunda copa (vierto poquito en cada copa) ya empecé a notar algo de pérdida de frescura, la tercera me empalagó un poco, y la cuarta me costó terminarla. Perfecto para un aperitivo, pensé, seguro que el blanc de blanc es más afiladete y aguanta mejor el tirón.
Así que semanas después descorché el Brut Blanc de Blancs Terroir, 100% chardonnay como decía, y, aunque es cierto que el primer ataque es efectivamente algo más ácido y perfilado, más vertical, el proceso es decepcionantemente casi el mismo, ganas una copa. Me explico: la pérdida se frescor vino a la tercera, la cuarta empalagó, y la quinta se me hizo bola (insisto en que cuando bebo champagne, o cualquier otro espumosos, lleno poco las copas, la mitad que si fuera tinto por ejemplo, no vayan a pensar ustedes que… aunque igual acertaban🤣)
Al siguiente finde le tocó el turno al Brut Rosé Heritage Premier Cru. Miedo me da, pensé, si el brut normal y el blanc de blanc me han resultado cansinos, el rosé… Y la primera copa, confirmó mis temores. Rrrrico, rrrrico, pero nos va a costar terminar la botella, esto empieza mucho peor que los dos anteriores. Pero, sorprendentemente, nos la pimplamos sin enterarnos, entró de miedo, pese al cuasi empalago inicial, su recorrido fue felizmente sostenido, incluso ganando frescura de copa en copa. Me dio mucha pena acabar la última copa, fui disfrutando las anteriores sin pensar y fue cuando comprobé que la botella no daba más de sí cuando me percaté de lo bien que había pasado este Brut Rosé Premier Cru.
No hay dios que entienda este mundo de los vinos.