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Una maravilla de vino dulce que me sacaron en O boufés, un bistrot (del biestrellado Konstantin Filippou) especializado en vinos naturales, con una carta de más de 200 referencias exclusivamente de este tipo de vinos.
Es de la zona de Estiria, sureste de Austria frontera ya con Eslovenia.
Lo primero que te preguntas es si no se han equivocado y en lugar de un vino de postre te han sacado otra cosa. Dessert wine? Are you sure?… Yes, yes, y sonrisa cómplice. Really?
Una textura fantástica, limpia, franca, envolviendo con frescura parafinada el paladar. No le sobra nada de acidez, ni de dulzor, de hecho habrá quien diga que le falta dulzor para ser un vino dulce y, honestamente así es, es que para mí no es un vino dulce, es un vino de postre… que no es dulce.
En nariz es complejísimo, hay de todo pero todo muy sutil, sin nada muy marcado. Perplejo quedé de nuevo al leer que lleva ¡10 años de roble, en pequeñas barricas! Really? Are you sure?