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Pues el muy conocido en Zaragoza Grupo La Bellota ha cogido un restaurante en el emblemático pasaje El Ciclón, un histórico pasaje junto a la Plaza del Pilar, de singular arquitectura modernista y un encanto bárbaro.
Y ahí dentro, vaya pedazo de local que han pillado, más de 300 m², de altos techos, con estudiada decoración fresca, informal, ecléctica, punto canalla, punto colonial, punto trendy….
Aunque su actividad principal es la de restaurante, una gran barra al fondo le da un aire de neotaberna, de hecho hacen aperitivos, cafeses, tardeo, etc. Está muy de moda el tema multiusos.
Su oferta gastronómica es divertida y actual, rollo fusión y tal, pensada para compartir y disfrutar sin pretensiones. Pedimos:
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• Ceviche de berberechos
• Hummus con crema de cacahuete
• Croquetas de merluza y gamba
• Bacalao en tempura con emulsión cítrica
• Bao de chicken al curry rojo con emulsión hoisin sauce
• Taco mexicano de ternera mechada con pico de gallo
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Comimos muy gustito, una cocina alegre y dicharachera. Nada nuevo bajo el sol, de hecho, este tipo de propuesta está ya muy manida, pero lo pasamos bien.
Ningún plato que destacar, todo bastante anodino, quizás, para mal, el humus con crema de cacahuete, en el que no fuimos capaces de detectar el garbanzo, sólo sabía a cacahuete invasivo y a sésamo, y era como terroso en boca, y para bien, más por su originalidad que por otra cosa, el ceviche de berberechos, de textura cremosa.
Tema vinos, cortito, no es algo que les preocupe demasiado, y se nota, Tomamos un par de somontanos, uno de Bodegas Pirineos, chardonnay, y del otro no recuerdo la referencia, pero además de chardonnay llevaba algo de gewürztraminer.
Servicio muy amable, gente joven sin excesivo oficio, pero con ganas de agradar.
Ese pasaje mola, y si terminas con unas tartitas en El Botánico, ni te cuen.