Bodega: Bodegas Rubus
País: España
D.O.: Otra
Variedades: Garnacha
Precio medio: 19.00€
Envejecimiento: 10 meses en barricas de 400 litros de 2 años.
Tipo: Tinto
Añada: 2021
Grado: 14.5°
Elaboración:
Garnacha procedente de Sierra de Bernal, Paraje de La Sierra, Báguena (Teruel). Suelo arcillo férrico de coluvión con mucha presencia de roca madre en superficie. Suelo somero y pedregoso. Viñedo plantado en 1955.
Uva parcialmente despalillada y fermentada con ligeros trabajos sobre el sombrero de orujos. Larga maceración de 27 días sin control de temperatura.

Me gusta mucho el concepto de este vino, el origen de la bodega, me resulta simpático y le tengo afecto.
Se trata de “viñedos de montaña” (1000 m de altitud media) recuperados o plantados por Jesús Romero y Juan Vicente Alcañiz desde hace como dos décadas en la localidad turolense de Rubielos de Mora, en la Sierra de Gúdar-Javalambre, una zona donde siempre se habían elaborado vinos, pero cuyos viñedos habían, y han, muerto o pasado al olvido.
De las tres referencias que tienen, había probado dos de ellas, Rubus, y Rubus Quercus, me faltaba esta tercera, la “tope gama”, y tuve ocasión de hacerlo en el restaurante Masía La Torre para cerrar un estupendo menú de trufa negra de Teruel.
Al fijarme en la etiqueta, me sorprendió que era 100% garnacha y que el viñedo de procedencia de la misma no es de esa zona, es de Báguena, también Teruel, también a buena altitud, también clima continental a saco, pero otra comarca, la del Jiloca, a más de 100 km de la de Gúdar-Javalambre.
No puedo decir que me agradara en demasía pese a las ganas con que lo pillé, pero sí es cierto que percibí pureza, limpieza, franqueza. Y frescura. Y finura. Pero hay algo ahí que no me acaba de… y es que para mí a los vinos de esta bodega les falta algo de fruta y acidez, son algo parcos, excesivamente vegetales, muy adustos.
Lo seguiré intentando, como decía al inicio, me caen muy bien. Les sigo desde sus comienzos, y lo seguiré haciendo.