Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Cocina coreana en un mercado. Cocina sencilla, casera y sin complicaciones.
La carta tiene solo tres platos, con variantes, alguna guarnición y postre:
– Bibimbap. El arroz con cosas coreano, con una base de arroz y diversos ingredientes mezclados. Nosotros pedimos el de bulgogi, la barbacoa coreana. Carne picada. Además verduras, huevo frito y una salsa de gochujan picantita. Rico, sabroso.
– Banchan. Acompañantes, que puede ser el clásico kimchi, daikon o pimientos picantes encurtidos. De esto no pedimos.
– Arroz KFC, Korean Fried Chicken, que también se ofrecen variantes, según la salsa. Puedes elegir mitad sin salsa y mitad con. Nos gustó más sin salsa, pues no camufla el rico rebozado.
– Mandu. Es decir, dumplings, o gyozas coreanas. Hechas a mano y se nota. Muy diferentes a las congeladas que tan de moda se han puesto en tantos sitios. Pedimos las norcoreanas: kimchi, shitake y calabacín.
Para beber cervezas de barril, pero también tienen embotelladas coreanas, te, soju y alguna cosa más. Vi también que tenían vino natural, pero no pregunté.
El lugar, como digo, es un puesto de un mercado, comes en la barra viendo la cocina, la experiencia es agradable y divertida, aunque rápida.
You need to login in order to like this post: click here