
Teléfono: 962145452
Ubicación: Carretera Plà del Pou, 57 46980
La Canyada -Paterna- (València)
España
Horario: Abre todos los días de la semana, de 13:00 a 23:00 h
Menciones: “Mejor Hamburguesa del Mundo 2025” - The World’s Best Burgers /// Solete Repsol
Tipo de cocina: Hamburguesería
Web: https://hundredburgers.com/
Precio medio: 25.00€
Tapa, bebida, producto estrella: "Singular"

Hundred acaba de abrir un localaco en La Cañada (Valencia) que lo flipas. Y aún flipas más si intentas ir a comer o cenar, porque es que es casi imposible de la demanda que tienen.
———- ¿PERO ESTO DE HUNDRED QUÉ DEMONIOS ES?
Pues no es sino una hamburguesería, no es otra cosa, pero amigo, vaya historia que tienen. Y vaya resultados: “Mejor Hamburguesa del Mundo 2024” para la prestigiosa The World’s Best Burgers (conocida como “la Michelin de las hamburguesas”), que valora 900 establecimientos de 63 países diferentes. La primera vez que lo logra una hamburguesa fuera de Estados Unidos. ¡Y revalidando el título en el 2025!
———- ¿Y CUAL ES SU HISTORIA?
Pues la de Alex y Eze, Alex González y Ezequiel Maldjian, dos amigos apasionados de las hamburguesas, que se van de viaje a New York en 2017, dándose cuatro días para probar las 15 mejores burgers de la city. Se lo pasan tan bien que deciden seguir con la aventura y vuelven a viajar a otras y otras ciudades, a probar burgers y burgers, y las van rankeando en una cuenta que crean en Instagram. 22 países y más de 300 burgers en 3 años. Ahora vas, y lo cascas. Por estudio de mercado, no será.
Y, con todo lo que aprenden, uno de ellos comienza a hacer hamburguesas en el restaurante de su madre en Puerto de Sagunto (Singular & Co), parece que gustan, alquilan una food track para bajarse a Valencia al “I Campeonato de España de Hamburgueserías”, casi en precario, con muchos menos medios que sus competidores… y lo ganan.
Tras ello, se deciden a montar su propia hamburguesería, para lo que recorren un largo camino, y lo consiguen, en 2020, en Valencia, Micer Mascó, ya con el nombre que acabará siendo mítico de Hundred. Luego otra, y otra más, dan el salto a Madrid… y a día de hoy alcanzan el número de 7 restaurantes (4 en Valencia y 3 en Madrid) o “tiendas” como ellos les llaman.
Y en paralelo, un trabajado proceso de búsqueda de la perfección: compraron una máquina de cocinar hamburguesas en EEUU que fue la primera que hubo en España, la mejoraron, diseñaron su pan demi-brioche para que se lo elaborara un panadero valenciano, pasaron en un tiempo a hacerlo ellos mismos (lo amasan, fermenta, bolean y hornean diariamente), evolución constante de las salsas… Y con la carne, lo realmente mollar del tema, tras experimentar y experimentar, optan para su hamburguesa franquicia, la “Singular”, por dry aged de vaca rubia gallega madurada durante 60 días por ellos mismos, picada diariamente también, acompañada de bacon crujiente, cebolla caramelizada, crema de camembert y salsa barbacoa casera.
——– ¿Y CUÁL ES SU MISIÓN?
Hasta aquí, hasta lo que os he contado, podríamos dar como lograda su misión: “hacer la mejor hamburguesa al mejor precio”.
——– ¿Y CUÁLES SON SUS PROYECTOS FUTUROS?
Pero no, aquí no acaba la cosa, porque los tipos van a por todas. No se conforman con eso, quieren expandirse a lo bestia por el mundo con locales de calidad, para lo que recurren en 2025 al fondo Buenavista Equity Partners, que entra en el accionariado para respaldar financieramente toda esa expansión prevista mencionada.
———- ¿CÓMO ES EL NUEVO HUNDRED DE LA CANYADA?
Parece que el local de La Cañada (Valencia), que es del que os vengo a hablar, es el primero de este nuevo modelo de negocio, inaugurado no hace ni dos meses, en diciembre de 2025. Pese a que lo tengo al lado de casa, me ha costado mucho ir, me niego a hacer colas y siempre las hay. Siempre. Es que lo están petando los tíos. Bueno, siempre, siempre, no, que ya he conseguido ir dos veces, pero ha tenido que ser entresemana y a horas intempestivas.
Pedazo de chalet de madera blanca, laminada, en listones, con un rusticismo como muy yanki y un sinfín de habitáculos con diferentes ambientes en su interior, atmósfera muy rollo Jack Daniel’s, mola mucho. Y la permanente cola en la puerta que parece formar parte de la decoración.
Pero, porque siempre hay un pero… amigo, no te dejes engañar: esto no es un restaurante, efectivamente, es una tienda. Puedes comer ahí, sí, pero tienes que ir a la barra, pagar antes, llevarte el disco ese diabólico que vibra y se ilumina cuando el pedido ya está, ir a recogerlo, llevarlo a tu mesa… Y si quieres otra bebida, el mismo proceso. Un coñazo.
———- PERO VAMOS AL LÍO… ¿QUÉ TAL LAS BURGERS, SON PARA TANTO?
Vamos a lo meramente gastro: He probado la “Singular”, cómo no, y, y aquí voy a despertar muchas envidias… la “Paul Finch”.
La “Singular” lleva dry aged burger, cheddar, BBQ de mamá, bacon, cebolla caramelizada y crema camembert.
Y la “Paul Finch”, chuletón de vaca Berrenda madurada 90 días, cheddar ahumado en frío 24 h en madera de cerezo, cecina de wagyu, mantequilla ahumada al carbón y salsa de yema de huevo… Ojo, hacen sólo 10 al día, ni una más ni una menos, y cuando se acaban, fiesta, por eso decía lo de la envidia.
Bueno, pues tengo que decir (aunque mi opinión no va a ser la más autorizada en este campo, pues no frecuento yo hamburgueserías para nada) que son una auténtica pasada. Una locura de burgers, no me extraña la fiebre que provoca entre los burger lovers y la fama que ha ganado, la caterva de seguidores que tienen. Si la “Singular” del primer día me epató (“hay que empezar por la Singular”, me aconsejó un florido erudito madrileño en tema burgers), tanto por su saboraco, jugosidad y voluptuosidad, como por su elegancia, su ensamblaje, por cómo baña el queso la carne, por cómo cruje el bacon, por ese pan inmejorable, por su armonía… con la “Paul Finch” levité, ostrás, es que era como comerte un buen chuletón triturado, muy madurado (90 días de maduración, 30 días más que la “Singular”), con un acertadísimo acompañamiento que busca no restar un ápice de protagonismo a la carne, sino eso, acompañarla, incluso mejorarla, con esa sutil cecina de wagyu, el cheddar y la mantequilla ahumados para potenciar los recuerdos de “brasa”, y la salsa, discreta pero envolvente, de yema de huevo no más, wei. Un bocado maravilloso, casi lloro cuando terminé. Un putto escándalo.
———- ¿Y TODO LO DEMÁS, LO QUE NO SON BURGERS?
Añadir que todo lo demás que he probado, también es top, estos chavales lo hacen todo bien: las sweet potatoes, los all in nachos, los briochitos ahumados y la croqueta de pulled chicken.
El tema vinos… pues, mal, muy mal, no sé, con esa pedazo de inversión, esperaba más. Y de cervezas, tampoco andan sobrados. No es su business. El primer día que fui no había más que un vino, y tinto, el segundo ya había blanco y tinto, uno de cada, vaya usté a saber su marca o procedencia, aunque ciertamente son pasables. Lo peor es que o te pides tres vinos a la vez o tienes que levantarte tres veces, hacer cola, pagar, pedir, esperar…
Servicio, tal como comentamos, casi inexistente, se limita a recibirte muy amablemente, eso sí, explicarte el concepto e incluso acompañarte a ver los espacios que hay en el local si es la primera vez que vas. Y a partir de ahí… se esfuman.
La primera vez que fui, el que nos recibió y nos despidió, era un tipo de lo más agradable, educado, atento y majo, con clase, seguro de sí mismo. Me preguntó que qué tal había sido la experiencia, le contesté que el chalet precioso, que las burgers la hostia, pero que lo demás ya no era mi rollo por las mesas compartidas, la falta de servicio y tal, y le sugerí como punto de mejora que se pudiera pagar el vino antes y buscarlo luego cuando se te acabe la copa, o que buscara una solución para no tener que andar con la cola, esperar, pagar, para pedir otra bebida, y me contestó muy amablemente que se había fijado en lo que me había sucedido y que observándome, cito textualmente, “le había ejemplificado el problema”, y que iba a buscar una solución inmediatamente. Ya en el coche, mi hija, que es con quien iba, me dijo que qué camarero más majo y le contesté que sí, que mucho, pero que ése no era camarero, que ése era encargado o… más. ¿Por qué lo dices? No sé, se nota, contesté. A la semana me envió un audio desde su lugar de residencia actual para decirme que había visto un documental de Hundred y que tenía razón, que no es que fuera encargado o jefe, es que era uno de los dos socios fundadores: Alex González.
La segunda vez que fui, había que levantarse y tal, sí, pero ya no había que hacer cola para pedir bebidas, podías ir por otro lado de la barra y te cobraban y servían muy rápido, nada que ver con la tediosa primera vez. Chico listo, Alex 😉
Uno de los diferentes ambientes del interior, en esta sala es una mesa corrida que compartes con otros comensales:
Qué pasada de sitio y qué pasada de hamburguesas… me ha entrado hambre de leerlo😍😍😍
Has leído el final de la reseña?