Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Desmintiendo a los millenials, a la Llorería no se viene a llorar, sino a pasarlo bien.
Pequeño local que en muy poco tiempo ha conseguido llamar la atención y destacar en un sitio tan complicado como Madrid ultimamente.
El lugar dispone de una barra y de unas pocas mesitas. Es más un bar, por espacio, pero se practica una cocina de nivel.
Disponen de una pizarra donde tienen los platos del día, que consisten en dos o tres entrantes y unos pocos platos que se pueden medir en media o ración entera.
Cocina muy elaborada con bastantes ingredientes, aunque en la pizarra nombran los elementos centrales, que suelen ser dos o tres.
Pedimos medias de:
– Tomate, Miso, Noisette. Tomates asados sobre una noisette y miso. Rico y un puntito picantito.
– Del segundo no me acuerdo.
– Tamal de maiz con mormo de atún. El plato más rico, que combinaba esa pieza tan sabrosa del atún, con el maiz.
– Albóndigas de cordero con garbazos crujientes. Ricas, también.
De vinos van muy bien surtidos, parece, sobre todo en vinos de pequeño productor, biodinámicos y/o naturales. La pena que no tienen carta. Entiendo que para ellos es más cómodo pues así gestionan una elevada rotación y pueden ofrecer muchas cosas curiosas, pero para mí, que necesito saber todas las opciones con las que cuento… aun así nos asesoraron muy bien y marcando el estilo nos sacaron cuatro o cinco opciones. Pero es un rollo, tienes que preguntar precios, no puedes enfocarte en zonas y tampoco le vas a decir al muchacho que te cuente TOOODO lo que tiene. Pero como digo, bebimos muy bien:
– Domaine Zusslin Ophyrs 2022 Alsace. 90% pinot noir y 10% pinot gris. Fresco y ligero, cómo manda la uva y la zona, pero con suficiente estructura y longitud. Un buen vino.
– Eduardo Torres Quota N. 2022. Mayoritariamente nerello mascalese y otras uvas mezcladas, incluyendo alguna blanca, que hace este chico canario en el Etna, Sicilia. Un vino con todo. Potencia medida, vulcanismo, mineralidad, estructura, acidez. Grande.