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Vamos con esta pilsner de la reputada cervecera alemana Rothaus.
No tan bien como los británicos, pero los alemanes también conservan y transmiten la historia y costumbre de sus cerveceras.
Así, nos cuentan que la cervecera Rothaus fue fundada en 1791 en plena región de la Alta Selva Negra, por el monasterio benedictino de San Blasien, cerca del restaurante “Zum Rothen Haus”, que data de 1681. Desde entonces ha pasado por muchos avatares, destacando su secularización en 1806, pasando a ser propiedad del Gran Ducado de Baden. Incendios, cambios, la creación del concepto Tannen Zäpfle (que no entienden más que los alemanes) en 1956, la adopción de su icónica imagen de Biergit (la “Chica de la Selva Negra” que sale en todas sus botellas y que existe desde tiempos inmemoriales, no así su representación caricaturesca estilizada, que fue creación de Rothaus en 1972)… y hasta hoy.
Y esta que nos ocupa, es el clásico de la casa, su buque insignia, la Rothaus Pils Tannen Zäpfle, una german pils excelente.
De color pajizo brillante con destellos dorados, no tan cristalina como otras, presenta una buena capa de espuma blanquecina, consistente y duradera.
En nariz se aprecian notas cítricas y, sobre todo, herbáceas, hierba cortada fresca y húmeda.
Y en boca, como buena german pils, es más “marcada” y persistente que las helles, no se bebe tan fácil, pero gana en sabrosura. Tiene ahí un balanceo delicioso amargo/dulce/ácido, con trazas especiadas, y las maltas, y más aún los lúpulos, muy presentes, provocando como decía que no sea muy “fácil” de beber, pero otorgando una frescura tremebunda y un postgusto de cítrico amargor.
Hablando de los lúpulos. Ellos se enorgullecen de usar lúpulos “nobles”, concretamente, los aromáticos y nobles Tettnang y Hallertau. De igual modo cuentan que emplean malta local de cebada de primavera (rollo märzen), y agua pura de manantial de la Alta Selva Negra. Y que, por supuesto, siguen los preceptos de la célebre Ley de pureza alemana promulgada en 1516 por Guillermo IV de Baviera.
En fin, una gran cerveza, una excelente pilsener, pils, pilsner o pilsen (¿era “precís” llamarla de tantos modos?)