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Ubicado en el comienzo del pueblo, junto a la desembocadura del río Verdugo en la ría de Vigo. Y muy cerca del bonito puente medieval de Pontesampaio.
Restaurante especializado en pescados y mariscos. Amplio y con grandes ventanales que dan a la ría. Tiene varios salones, todos luminosos y donde domina el color blanco.
Otra de las especialidades de aquí, siendo Arcade, son las ostras. Y con una docena para cuatro comenzamos.
Nos habían recomendado los chocos de la ría, pero no tenían, así que pedimos calamares. Vienen a la plancha con verduritas y rellenos de gambón.
Acabamos los entrantes con unas buenas almejas a la sartén.
Y como plato principal una caldeirada de pescado, que era para dos, pero dio para cuatro personas. Ración abundante. De pescado llevaba rodaballo, merluza y rape. Además pimientos y bastantes patatas, en una rica salsa con pimentón. Muy bueno y sabroso (igual hasta un punto sabroso de más).
El tema vinos, no se puede consultar la carta por internet y fui con la idea de que resultaría un lugar con una carta clásica y escasa, pero no, nada más lejos de la realidad. Un montón de referencias locales y también de fuera, incluso de fuera de España. Precios amables, especialmente en los vinos gallegos.
Pedimos un Do Ferreiro Lourido 2023 a 38 euros y un tinto Teimosía de Rías Baixas aunque sin D.O. a 25 euros, para un total de 180 euros para cuatro personas sin postre y sin café. Acabamos llenos, aunque las filloas rellenas tenían muy buena pinta.