Ubicación: Palacio de Las Artes Reina Sofía, Av. del Professor López Piñero, 1, Quatre Carreres
Valencia (Valencia/València)
España
Código Postal: 46013
Teléfono: 675365474
Horario: Abre todos los días de la semana
Menciones: Recomendado Repsol
Tipo de cocina: Actualizada y Mediterránea
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Web: https://www.restaurantecontrapuntolesarts.com/
Precio estimado: 80,00€

Es un restaurante que, por la espectacularidad de su emplazamiento, tenía en el debe. Aunque, precisamente por esa espectacularidad, lo iba relegando, ya que me daba a mí que era así como de turisteo y tal…
¿Y por qué espectacularidad? Pues porque es difícil encontrar en Valencia un lugar más espectacular donde montar un restaurante: en los bajos del Palau de les Arts Reina Sofia, en plena Ciudad de las Artes y las Ciencias, orientado, o sea, con vistas directas, tanto desde el salón panorámico como desde la privilegiada terraza, al Hemisfèric y al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe.
Y un Lunes de Pascua tontorrón, festivo en Valencia, pues nos dio el punto de ir al Contrapunto (¡¡¡qué maloooooooo!!!) y así pasear por el antiguo cauce del Turia y ver qué se cuece por ahí. Vaya ambientazo, cómo estaban todos los jardines llenos de gente tomado el sol, comiendo, echándose cabezadas, leyendo, bailando, cantando… de lo más heterogéneo y vivido. Maneras de gran urbe europea, bien cuidada, y con el añadido del sol y buen tiempo mediterráneo. Alegría, mestizaje, tranquilidad por un lado, algarabía por otro, reconfortante sensación de seguridad en todos lados.
Dado el estupendo día que hacía, habíamos reservado en la terraza, pero amigo, como está al abrigo y bajo un saliente del imponente edificio citado, la sombra a esa hora es absoluta, corría un biruji que provocaba un fresquíbiris… (“sooomos las nadadoras que venimos de alta mar… el mar está fresquíbiris, fresquíbiris, fresquíbiris, y da mucho gustíbiris, gustíbiris, gustíbiris… na-dar”). Así que, aconsejados por un amable camarero, pasamos a la sala, a una cómoda mesa junto a la gran cristalera, desde donde teníamos todas las ventajas y ningún inconveniente. La decoración es guapa guapa, así como colonial, o “neo-colonial”.
La carta, era del corte esperado: de lo más actual e impersonal, mediterránea mestizada con las culturas gastronómicas habituales y, cómo no, con su sección de arroces. Pedimos, todo al centro:
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• Puerro a la llama con salsa muhammara de yogurt y papada ibérica
• Hummus con cordero y salsa de yogurt
• Explosión de patata suflada con trufa fresca de temporada
• Canelón de pollo de corral e Idiazábal
• Solomillo de ternera con mole poblano, patatas y tomates cherry
• Tarta de queso de Mahón con toffee y pistacho garrapiñado
• Torrija de brioche caramelizada con helado de leche merengada
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Inesperada, muy inesperadamente bien comimos. Con el manido perfil comentado, pero todo está elaborado con género de calidad, buena mano, criterio y gusto en los emplatados.
Lo notamos desde el minuto 1. Pero todo explotó y se exponenció hasta convertirlo en una gratísima experiencia en el minuto taitantos, minuto en el que irrumpió, apareció estelarmente, un tipo llamado Pablo Ministro. ¡Qué crack! Simpático, locuaz, versátil, polifacético (es el “jefe” del establecimiento, además de chef, sale a sala a presentar algún plato… ¡y hace vino!, es copropietario de la bodega turolense Rubus).
Hablando de vino, teníamos el día tintocentrista total, y tras ojear la buena carta que tienen, pedimos un fresco riberita de nuevo cuño que nos encanta: Pícaro Del Águila 2022 de Dominio del Águila, La Aguilera, coupage de Tempranillo, Albillo, Garnacha y Bobal. Y… probamos, cortesía de Pablo, una copita cumplida de un extraordinario (cómo ha mejorado en los últimos años) Rubus Quercus 2024, Pablo Ministro & Juanvi Alcañiz, Rubielos de Mora, Teruel, coupage de Garnacha y Miguel de Arco.
Servicio estupendo, todos buena gente, alineados con Pablo Ministro.
Sin duda, volveremos, a comer y/o cenar y a ver a Pablo, se trata de un lugar inmejorable para llevar a alguien de fuera, aprovechando para enseñarles el calatravesco y emblemático complejo.